El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, recibió este miércoles en Washington al canciller mexicano Roberto Velasco, en un encuentro que ocurre mientras los gobiernos de México y Estados Unidos buscan alcanzar acuerdos comerciales para evitar la aplicación de nuevos aranceles.
La reunión se realizó a puerta cerrada en la capital estadounidense. Antes del encuentro, ambos funcionarios posaron ante las cámaras y se saludaron, pero no ofrecieron declaraciones sobre las negociaciones comerciales ni respondieron preguntas de los periodistas.
El encuentro adquiere especial relevancia por el momento que atraviesa la relación comercial de América del Norte. México mantiene conversaciones con el gobierno del presidente Donald Trump para mejorar las condiciones de sus exportaciones y reducir el impacto de los gravámenes estadounidenses, mientras aumentan las tensiones comerciales entre Washington y Ottawa.
La visita de Roberto Velasco se produce de manera simultánea a la presencia en Washington del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien participa directamente en las conversaciones comerciales con funcionarios estadounidenses.
La estrategia mexicana contempla mantener abiertos distintos canales de negociación. Mientras Ebrard atiende los aspectos económicos y comerciales, Velasco aborda con Rubio los asuntos correspondientes a la agenda diplomática bilateral.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha expresado confianza en que las conversaciones puedan producir un acuerdo durante esta semana. El objetivo del gobierno mexicano es evitar nuevos gravámenes y proteger la competitividad de las exportaciones nacionales hacia Estados Unidos.
El contexto resulta especialmente delicado debido a la disputa comercial que mantienen Estados Unidos y Canadá, conflicto que también genera incertidumbre sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Seguridad, migración y comercio, parte de la agenda
Aunque el tema arancelario representa uno de los principales asuntos de interés para México, la relación bilateral abarca también seguridad, migración y cooperación económica.
Rubio y Velasco ya habían sostenido una conversación telefónica el pasado 8 de junio. En aquella comunicación revisaron asuntos relacionados con la cooperación entre ambos países y, posteriormente, el canciller mexicano describió el diálogo como cordial y respetuoso.
La reunión presencial representa así el primer encuentro formal entre ambos funcionarios en Washington y abre un nuevo espacio para revisar la agenda bilateral en un momento de especial presión comercial.
Además, el encuentro se produce después de que Estados Unidos anunciara la entrega a México de 10 personas buscadas por autoridades mexicanas por delitos considerados graves, un movimiento que forma parte de la cooperación en materia de seguridad entre ambos gobiernos.
El escenario regional se ha complicado por el enfrentamiento comercial entre Estados Unidos y Canadá. Las diferencias entre ambos gobiernos han incrementado la incertidumbre respecto al futuro del acuerdo comercial que también incluye a México.
Para México, el reto consiste en mantener una relación comercial favorable con Washington sin quedar directamente involucrado en la disputa entre sus dos principales socios comerciales.
La administración de Sheinbaum ha buscado avanzar mediante una negociación bilateral con Estados Unidos, mientras defiende la importancia del T-MEC para las cadenas productivas de América del Norte.
La situación es particularmente relevante para México debido al peso que tienen las exportaciones hacia Estados Unidos en sectores como el automotriz, manufacturero, agroalimentario y energético.
La presencia de los titulares de Relaciones Exteriores y Economía en Washington refleja la importancia que el gobierno mexicano concede a las conversaciones con la administración Trump.
Hasta el momento no se han dado a conocer públicamente los detalles de la conversación entre Rubio y Velasco ni si se alcanzaron acuerdos concretos durante el encuentro.
Sin embargo, la reunión ocurre mientras ambos países intentan definir las condiciones comerciales que regirán su relación en los próximos meses y antes de nuevas etapas de revisión del T-MEC.
Para México, uno de los principales objetivos sigue siendo evitar que se amplíen los aranceles que afectarían a sus exportaciones y preservar las condiciones de acceso al mercado estadounidense.
La reunión entre Rubio y Velasco se suma así a una intensa jornada diplomática y económica en Washington, donde México busca mantener el diálogo abierto con Estados Unidos y conseguir mejores condiciones para sus productos frente a un escenario comercial cada vez más complejo.


































