Un informe de autoridades de Estados Unidos señala que el grupo criminal de “Los Chapitos”, ligado al Cártel de Sinaloa, habría intervenido en el proceso electoral de Sinaloa para favorecer la llegada al poder del actual gobernador, Rubén Rocha Moya.
De acuerdo con información difundida por medios, las acusaciones forman parte de documentos judiciales y reportes de inteligencia en los que se describe cómo integrantes del grupo criminal habrían operado mediante intimidación, control territorial y presiones para influir en el resultado electoral.
Según estos señalamientos, el grupo encabezado por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán habría ejercido control en diversas zonas del estado, lo que presuntamente permitió incidir en la movilización de votantes y en el desarrollo de la jornada electoral.
Las autoridades estadounidenses también vinculan estas acciones con una estrategia más amplia del crimen organizado para mantener influencia política y territorial en Sinaloa, una de las entidades clave para las operaciones del narcotráfico.
Hasta el momento, el gobernador Rubén Rocha Moya ha rechazado las acusaciones y ha señalado que se trata de señalamientos sin sustento, además de insistir en que su triunfo electoral fue legítimo.
El tema ha generado un fuerte debate político tanto en México como en Estados Unidos, donde se ha puesto sobre la mesa la posible infiltración del crimen organizado en procesos democráticos, así como las implicaciones que esto tendría para la relación bilateral y la seguridad en la región.
Analistas advierten que, de confirmarse, estos hechos representarían uno de los casos más graves de intervención criminal en elecciones recientes, lo que podría derivar en investigaciones más amplias y presiones internacionales.


































