El uso de teléfonos celulares dentro de las aulas escolares comienza a ser limitado en distintas regiones del país. Actualmente, al menos 11 estados de México han implementado reformas o lineamientos para regular estos dispositivos durante la jornada escolar.
Entre las entidades que ya cuentan con medidas se encuentran Aguascalientes, San Luis Potosí, Nuevo León, Guanajuato, Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Tamaulipas, Querétaro, Guerrero y Morelos, donde se han aprobado restricciones entre 2025 y 2026.
Las disposiciones establecen principalmente la prohibición del uso de celulares dentro del aula, salvo cuando exista autorización del docente con fines educativos. También se contemplan reglas para evitar la grabación o difusión de contenido sin consentimiento dentro de los planteles, así como posibles sanciones o resguardo de los dispositivos.
El objetivo de estas medidas es reducir distracciones y mejorar el aprendizaje. Estudios internacionales citados por especialistas indican que entre 40% y 50% de los estudiantes reconocen distraerse en clase por el uso de dispositivos móviles, lo que impacta directamente en su rendimiento académico.
Además, expertos advierten que el uso excesivo de celulares no solo afecta la concentración, sino que también puede incidir en problemas como el ciberacoso y la salud mental, lo que ha impulsado la adopción de este tipo de regulaciones.
En el caso de la Ciudad de México, por ejemplo, se aprobó una reforma para regular el uso de estos dispositivos en educación básica, promoviendo un “aprendizaje digital responsable” y limitando su uso a actividades pedagógicas específicas.
La tendencia no es exclusiva de México. A nivel internacional, cada vez más sistemas educativos han optado por restringir los teléfonos en las aulas como una estrategia para mejorar la atención y el entorno escolar, consolidando un cambio en la forma en que se integran las tecnologías en la educación.


































