La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dejará su cargo a finales de agosto para dedicar más tiempo a sus hijos y a su familia, informó este miércoles el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La salida no significará su alejamiento del entorno político del mandatario. Trump anunció que Leavitt continuará vinculada a su equipo como asesora externa y mantendrá un papel relevante dentro del movimiento republicano.
El anuncio representa un cambio en una de las posiciones más visibles de la administración estadounidense, especialmente porque Leavitt se convirtió, a sus 28 años, en la persona más joven en ocupar la Secretaría de Prensa de la Casa Blanca.
Trump destacó la labor de Leavitt al frente de la comunicación de su administración y la describió como una de sus colaboradoras de mayor confianza.
Tras abandonar oficialmente la Casa Blanca, el mandatario señaló que se convertirá en una de sus principales asesoras externas y que continuará siendo una voz influyente dentro del Partido Republicano, particularmente de cara a las elecciones intermedias de noviembre de 2026.
Por ahora, Trump no ha anunciado quién sustituirá a Leavitt como secretaria de prensa.
La decisión ocurre pocas semanas después de que Leavitt regresara a sus actividades públicas tras una licencia de maternidad.
La funcionaria se había ausentado de las conferencias de prensa de la Casa Blanca después del nacimiento de su segundo hijo y retomó sus funciones en julio. Su salida, por tanto, se produce poco tiempo después de su regreso al puesto.
Leavitt llegó a la Casa Blanca durante el segundo mandato de Trump después de haber formado parte de su equipo político y de comunicación desde años atrás. También participó en la campaña presidencial de 2024 como secretaria nacional de prensa.
Durante su gestión, Leavitt se convirtió en una de las principales defensoras públicas de la administración Trump y encabezó las conferencias en las que la Casa Blanca respondió a preguntas de los medios sobre las principales decisiones del gobierno.
Su etapa también estuvo marcada por una transformación en la relación entre la administración y los medios de comunicación. El equipo de comunicación impulsó una estrategia que dio mayor espacio a periodistas y plataformas digitales seleccionadas, además de incorporar nuevos formatos para las sesiones informativas.
La salida de Leavitt ocurre además en un momento político relevante para Trump, con las elecciones legislativas de noviembre cada vez más cerca. Aunque dejará de ocupar un cargo oficial dentro de la Casa Blanca, su continuidad como asesora externa permitirá que mantenga participación en la estrategia política y comunicativa del mandatario.
Por ahora, la administración deberá definir quién asumirá la responsabilidad de representar oficialmente a la Casa Blanca ante los medios una vez que Leavitt concluya su gestión a finales de agosto.


































