La sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión subió de tono este miércoles luego de que los diputados Arturo Ávila, de Morena, y Carlos Gutiérrez Mancilla, del PRI, protagonizaran un enfrentamiento verbal que terminó en jaloneos y empujones.

El incidente ocurrió en el Patio del Federalismo, donde ambos legisladores intercambiaron acusaciones y descalificaciones relacionadas con narcotráfico, crimen organizado y su cercanía con figuras de sus respectivos partidos.

Gutiérrez Mancilla confrontó al vocero de Morena después de que Ávila había ofrecido, horas antes, una conferencia de prensa en la que se refirió al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, y pidió acelerar el proceso de desafuero en su contra.

Durante el intercambio, el priista acusó al morenista de ser presuntamente cercano al crimen organizado, mientras Ávila respondió calificándolo como “porro de Alito”, en referencia a Moreno.

La discusión fue aumentando de intensidad hasta que ambos legisladores quedaron frente a frente y se produjeron algunos empujones. El altercado no pasó a mayores y posteriormente los diputados se separaron.

La confrontación entre Ávila y Gutiérrez Mancilla no es un episodio aislado. Ambos legisladores ya habían protagonizado fuertes intercambios durante debates parlamentarios.

En mayo pasado, durante la discusión sobre modificaciones relacionadas con el proceso electoral y la elección judicial, Mancilla lanzó críticas contra Morena desde la tribuna, mientras Ávila lo calificó de “porro”, lo que provocó nuevas respuestas entre ambos.

El priista también ha participado en otros momentos de tensión dentro de la Cámara de Diputados, particularmente en discusiones en las que se han enfrentado las bancadas del PRI y Morena.

En el altercado de este miércoles, las acusaciones subieron de tono. Gutiérrez Mancilla señaló a Ávila como presunto “vocero del narco” y lo acusó de representar al crimen organizado.

Ávila, por su parte, respondió con señalamientos contra el legislador priista y lo relacionó directamente con Alejandro Moreno.

El intercambio se produjo en un contexto de creciente confrontación entre Morena y el PRI, particularmente por los señalamientos del oficialismo contra Moreno después de que el dirigente priista acudiera a Estados Unidos para denunciar ante autoridades de ese país distintos asuntos relacionados con México y el gobierno de la llamada Cuarta Transformación.

El episodio volvió a generar cuestionamientos sobre el nivel de confrontación que ha alcanzado el debate político en el Congreso, donde en distintas sesiones se han registrado enfrentamientos verbales y momentos de tensión entre legisladores de diferentes fuerzas políticas.