Ciudad de México.- Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro y conocido como “El Cangrejo”, fue señalado en documentos judiciales de Estados Unidos por presuntos vínculos con una organización dedicada al tráfico de personas y contrabando que operaba entre Cuba, México y Estados Unidos.

La información fue revelada por The New York Times, a partir de documentos de un proceso judicial estadounidense relacionado con la denominada “Mafia Cubana de Quintana Roo”, una organización investigada por autoridades de ese país por sus actividades ilícitas en la región.

De acuerdo con los expedientes revisados por el diario estadounidense, dos integrantes de la organización mencionaron a Rodríguez Castro ante fiscales y lo señalaron como una persona que presuntamente habría facilitado las operaciones de la red mediante su influencia dentro de los círculos de poder cubanos.

Señalamientos contenidos en expedientes judiciales

Según los documentos citados por The New York Times, la organización habría utilizado embarcaciones robadas en Florida para trasladar de manera clandestina a migrantes cubanos hacia México y posteriormente facilitar su llegada a Estados Unidos.

La red también habría participado en actividades de contrabando y otras operaciones ilícitas. La investigación estadounidense, conocida como Operación Sísifo, derivó en procesos judiciales contra integrantes de la organización y en condenas para varios de sus miembros.

Los documentos señalan que Rodríguez Castro habría ayudado a integrantes de la red a moverse entre Cuba y otros países, además de permitir presuntamente que mercancías introducidas ilegalmente llegaran a la isla.

Entre los señalamientos también aparecen acusaciones relacionadas con sobornos. De acuerdo con los testimonios citados por el diario estadounidense, “El Cangrejo” habría recibido artículos de lujo a cambio de utilizar su posición para facilitar las operaciones de la organización.

No está acusado formalmente

Pese a los señalamientos contenidos en los documentos judiciales, Rodríguez Castro no ha sido acusado formalmente por las autoridades estadounidenses por estos hechos.

Tampoco está claro que actualmente sea objeto de una investigación penal en curso en Estados Unidos, por lo que las acusaciones deben entenderse como señalamientos incluidos dentro de testimonios y documentos de un proceso judicial, no como una condena en su contra.

Rodríguez Castro tiene 42 años y es coronel del Ministerio del Interior de Cuba. Durante años se desempeñó como escolta y asistente de su abuelo, además de convertirse en uno de los interlocutores entre funcionarios cubanos y estadounidenses.

Cuba rechaza las acusaciones

El gobierno cubano rechazó las versiones difundidas por el diario estadounidense y calificó de “calumniosa” la información relacionada con el nieto de Raúl Castro.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, sostuvo que La Habana había advertido previamente a Washington sobre operaciones de tráfico de cubanos hacia Estados Unidos cuyo centro de coordinación se encontraría en el sur de Florida.

El funcionario cuestionó la información difundida sobre Rodríguez Castro y defendió la postura del gobierno cubano frente a las acusaciones.

La red operaba entre Cuba, México y EU

La llamada “Mafia Cubana de Quintana Roo” fue investigada durante varios años por autoridades estadounidenses. Según los documentos citados por The New York Times, la organización tenía operaciones relacionadas con el traslado clandestino de personas y el robo de embarcaciones.

El grupo habría utilizado territorio mexicano como parte de una ruta para trasladar migrantes cubanos hacia Estados Unidos. Entre las personas que recurrieron a esta red estuvieron incluso algunos beisbolistas cubanos que posteriormente llegaron a las Grandes Ligas, de acuerdo con investigaciones periodísticas.

El caso vuelve a colocar bajo escrutinio a Rodríguez Castro justo cuando mantiene relevancia como interlocutor en los contactos entre Washington y La Habana.

La información publicada por el diario estadounidense ha generado una respuesta inmediata del gobierno cubano, mientras que los documentos judiciales citados mantienen como principal elemento la existencia de testimonios que señalan al nieto de Raúl Castro, sin que hasta ahora exista una acusación formal en su contra por estos hechos.