La investigación por el llamado huachicol fiscal, que involucra a mandos de la Secretaría de Marina y presuntas operaciones de contrabando de combustible en aduanas marítimas, sumó un nuevo episodio luego de que una jueza federal citara al exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, para comparecer como testigo, sin que la Fiscalía General de la República (FGR) pudiera localizarlo para entregarle la notificación.
El requerimiento judicial fue solicitado por la defensa del contralmirante Fernando Farías Laguna, quien enfrenta un proceso penal relacionado con la presunta operación de una red dedicada al contrabando de hidrocarburos.
De acuerdo con la defensa, la jueza Alejandra Ramírez de la Vega giró el citatorio desde la semana pasada para que Ojeda acudiera a una audiencia celebrada en el Centro de Justicia Penal Federal.
Sin embargo, pese a que se habría proporcionado a la Fiscalía un domicilio donde podría ser localizado, los agentes ministeriales no consiguieron entregarle la notificación.
La defensa pidió que Ojeda declare
La comparecencia del exsecretario de Marina fue solicitada como parte de los medios de prueba presentados por la defensa de Fernando Farías Laguna.
El abogado Epigmenio Mendieta sostiene que el testimonio de Ojeda puede resultar relevante para establecer qué información conocían los altos mandos de la Secretaría de Marina sobre las operaciones relacionadas con el contrabando de combustible y hasta dónde llegaba la cadena de mando dentro de la dependencia.
La defensa también ha planteado que resulta difícil atribuir a dos mandos navales de rango medio la capacidad de coordinar por sí solos una operación de la magnitud que se investiga, debido a que ésta habría requerido la intervención o conocimiento de distintas áreas gubernamentales.
La intención de la defensa es utilizar el testimonio del exsecretario para aportar elementos sobre la estructura institucional y las decisiones que se tomaban durante el periodo en que la Marina tuvo responsabilidades relacionadas con las aduanas marítimas.
El hecho de que Rafael Ojeda haya sido citado no significa que sea acusado dentro del proceso penal contra Fernando Farías.
Su participación fue requerida en calidad de testigo y está relacionada con la información que pudiera tener sobre las circunstancias en las que presuntamente operaba la red investigada.
La dificultad para localizarlo, sin embargo, ha generado cuestionamientos debido a que la Fiscalía tenía la encomienda de entregarle formalmente el citatorio.
Según la defensa, incluso se proporcionó información sobre un domicilio en el que podría encontrarse el exfuncionario, pero la diligencia no tuvo éxito.
La eventual presencia de Ojeda también habría influido en la decisión de mantener bajo reserva las audiencias de imputación y vinculación a proceso de Fernando Farías Laguna.
El abogado defensor explicó que había solicitado la presencia del exsecretario de Marina como parte de sus pruebas y que la jueza tomó en cuenta la naturaleza del testimonio y las condiciones del caso para determinar que las diligencias se realizaran de manera privada.
Esto impidió que periodistas y público tuvieran acceso directo a las discusiones desarrolladas durante las audiencias iniciales.
La defensa sostiene que el contenido de las pruebas busca demostrar que los hermanos Fernando y Manuel Roberto Farías Laguna, ambos integrantes de la Marina, no habrían tenido por sí mismos capacidad suficiente para controlar una operación de contrabando de combustible a gran escala sin la participación o conocimiento de otros niveles de autoridad.
Fernando Farías Laguna se encuentra sujeto a un proceso penal por delitos relacionados con delincuencia organizada, dentro de una investigación que busca determinar cómo habría funcionado una estructura dedicada al ingreso irregular y comercialización de combustible mediante operaciones vinculadas con aduanas marítimas.
Su hermano, Manuel Roberto Farías Laguna, también ha sido señalado dentro de las investigaciones.
Las autoridades indagan la posible participación de distintos funcionarios, operadores y empresarios en un esquema que habría utilizado infraestructura y procedimientos aduaneros para facilitar el ingreso de hidrocarburos de manera irregular.
Las acusaciones forman parte de una investigación en curso y corresponderá a las autoridades judiciales determinar la responsabilidad individual de cada una de las personas señaladas.
La relevancia del testimonio de Ojeda deriva también del papel que desempeñó la Secretaría de Marina durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Durante ese periodo, la dependencia adquirió mayores responsabilidades en materia de seguridad, puertos y administración de aduanas marítimas.
Por ello, la defensa de Farías considera que el exsecretario podría aportar información sobre la estructura de mando, los mecanismos de supervisión y el conocimiento que tenían los altos funcionarios sobre posibles irregularidades relacionadas con el movimiento de combustibles.
No obstante, la solicitud para que declare como testigo no implica que Ojeda sea considerado responsable de los delitos investigados.
La propia cobertura del caso distingue entre los señalamientos dirigidos contra los hermanos Farías y la participación de Ojeda como persona que podría aportar información al proceso.
Hasta ahora, la información disponible indica que la FGR no logró localizar al exsecretario en el domicilio proporcionado por la defensa.
El abogado Epigmenio Mendieta afirmó que actualmente se desconoce dónde reside Ojeda y cuestionó que, pese a haber proporcionado información para facilitar su localización, la autoridad no pudiera entregarle el citatorio.
Sin embargo, este hecho por sí solo no demuestra que el exfuncionario esté ocultándose deliberadamente ni que pretenda evadir a las autoridades.
La situación únicamente significa que la diligencia de notificación no pudo concretarse en el lugar donde la Fiscalía intentó localizarlo.
Será necesario conocer si el Poder Judicial ordena una nueva diligencia y si la FGR consigue finalmente notificarlo para determinar si deberá comparecer en una audiencia posterior.
El caso de Fernando Farías se desarrolla en medio de una investigación de mayor alcance sobre el llamado huachicol fiscal y las posibles redes de corrupción relacionadas con el ingreso irregular de combustibles a México.
La eventual declaración de Rafael Ojeda podría aportar información relevante para establecer qué conocían las autoridades navales sobre las operaciones investigadas y cómo funcionaban los mecanismos de vigilancia en las aduanas marítimas.
Por ahora, la FGR deberá determinar cómo proceder para localizar y notificar al exsecretario, mientras el proceso judicial contra Farías Laguna continúa.
El hecho añade un nuevo elemento a una investigación que ha puesto bajo escrutinio a antiguos mandos de la Marina y que podría extenderse hacia otros funcionarios y operadores conforme avancen las indagatorias.


































