La Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) informó que los tres drones inhabilitados por fuerzas de Estados Unidos en la frontera con México eran utilizados presuntamente por traficantes de personas para vigilar los movimientos de autoridades.
La dependencia detalló que las aeronaves, de características comerciales, fueron detectadas durante la noche del 25 y la madrugada del 26 de agosto de 2026 en territorio estadounidense, en la zona del Valle del Río Bravo.
La información fue comunicada a las autoridades mexicanas a través de la Comandancia de la Octava Zona Militar, con sede en Reynosa, Tamaulipas.
De acuerdo con la Defensa, los drones eran empleados para realizar labores de vigilancia sobre las autoridades fronterizas, dentro de actividades relacionadas con el tráfico de personas.
La operación se llevó a cabo del lado estadounidense como parte de las llamadas operaciones concurrentes o “espejo”, mediante las cuales las fuerzas armadas de México y Estados Unidos realizan reconocimientos simultáneos, cada una dentro de su propio territorio.
Este mecanismo de coordinación bilateral se encuentra vigente desde el 5 de febrero de 2025 y también contempla acciones para combatir el tráfico de armas y drogas a lo largo de la frontera común.
El reporte de la Defensa se dio a conocer después de que trascendiera que fuerzas militares estadounidenses habían utilizado un sistema de energía dirigida para neutralizar tres drones vinculados con organizaciones criminales en el sur de Texas.
Los aparatos fueron identificados por autoridades estadounidenses como una amenaza para personal militar y agentes fronterizos, debido a su utilización en actividades de vigilancia relacionadas con el tráfico ilícito de personas.
La información difundida por la Defensa no señala que los drones hayan sido derribados dentro de territorio mexicano. La dependencia precisó que la detección e inhabilitación ocurrió en territorio soberano de Estados Unidos.
El episodio refleja el creciente uso de aeronaves no tripuladas por organizaciones criminales para obtener información sobre los movimientos de las autoridades en la zona fronteriza.
Las llamadas operaciones espejo permiten que ambos países mantengan vigilancia simultánea de sus respectivos lados de la frontera, con intercambio de información entre las fuerzas encargadas de la seguridad.
La Defensa reiteró que este esquema busca fortalecer la coordinación bilateral y evitar actividades ilícitas relacionadas con el tráfico de personas, armas y drogas.
El incidente ocurre en un contexto de mayor vigilancia estadounidense en la frontera sur, donde las autoridades de ese país han incrementado el uso de tecnología para detectar aeronaves no tripuladas vinculadas con actividades criminales.


































