Los trabajos de demolición del antiguo edificio de la Procuraduría General de Justicia del Estado comenzaron la noche del viernes 28 de agosto en el Centro de Hermosillo, como parte de un proyecto que busca mejorar la circulación vehicular en una de las zonas de mayor tránsito de la ciudad.
El inmueble se encuentra en la esquina de la avenida Rosales y la calle Álvaro Obregón, donde previamente fueron colocados señalamientos para advertir a automovilistas sobre las modificaciones temporales a la circulación.
Como parte de los trabajos, se mantiene el cierre de un carril de la avenida Rosales y otro de la calle Álvaro Obregón, por lo que las autoridades solicitaron a los conductores extremar precauciones y considerar rutas alternas. La restricción ocurre además días antes del regreso a clases, cuando se prevé un incremento en el flujo vehicular del sector.
El inmueble, conocido también como Edificio Soto, fue construido durante la década de 1940 y originalmente albergó las oficinas de la empresa Cementos La Campana. Posteriormente fue adquirido por el Gobierno del Estado y durante varios años funcionó como sede de la Procuraduría General de Justicia.
Después de que las oficinas de la Procuraduría fueron trasladadas a otro inmueble, el edificio quedó abandonado y con el paso de los años presentó deterioro y vandalismo.
La demolición forma parte de un proyecto vial planteado para mejorar la distribución del tránsito en el Centro. La propuesta contempla aprovechar el espacio liberado para dar continuidad a carriles y ampliar la capacidad de circulación en el sector.
El gobernador Alfonso Durazo había planteado desde 2024 la posibilidad de retirar el antiguo inmueble para favorecer la movilidad en esta zona de Hermosillo. La intervención busca contribuir a desfogar el tráfico y mejorar la conexión entre las vialidades del Centro.
De acuerdo con el cronista municipal de Hermosillo, Ignacio Lagarda Lagarda, el inmueble no cuenta con un valor histórico, arquitectónico o artístico relevante que impida su demolición, a diferencia del antiguo edificio del Banco de México, ubicado también en la zona y que sí posee características patrimoniales que deben preservarse.
La intervención ocurre en un momento en que distintas vialidades de Hermosillo presentan trabajos de rehabilitación y mantenimiento, por lo que el cierre parcial en Rosales y Álvaro Obregón podría generar mayor carga vehicular durante los próximos días.
Las autoridades recomiendan a quienes deban transitar por el Centro tomar previsiones, respetar los señalamientos y anticipar sus recorridos mientras avanzan los trabajos.


































