El papa León XIV envió ayuda económica a Cáritas Nepal para atender las necesidades más urgentes de la población afectada por las devastadoras inundaciones registradas en la región del Himalaya, donde las labores de rescate continúan ante el elevado número de víctimas y desaparecidos.

La asistencia fue canalizada a través del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, en coordinación con la Nunciatura Apostólica en Nepal, con el objetivo de respaldar las acciones de ayuda humanitaria en las comunidades afectadas.

Los recursos serán destinados a la adquisición de bienes de primera necesidad y a la habilitación de espacios de refugio para las personas que perdieron sus viviendas o tuvieron que abandonar sus comunidades debido a la fuerza de las inundaciones.

La emergencia comenzó el miércoles 26 de agosto en una extensa zona cercana al Tíbet. Las inundaciones y deslizamientos provocaron una amplia destrucción de viviendas, caminos, puentes e infraestructura, además de dejar comunidades aisladas.

El desastre ha dejado cientos de fallecidos y cerca de 3 mil personas desaparecidas, aunque el balance continúa actualizándose conforme avanzan las labores de búsqueda. El último recuento citado por fuentes internacionales reporta al menos 669 muertos en Nepal y siete en la región china del Tíbet.

Cáritas Nepal comenzó a brindar asistencia desde las primeras horas posteriores a la tragedia, mientras equipos de emergencia mantienen operativos de rescate y evacuación en las zonas más afectadas.

La magnitud de los daños también ha obligado a las autoridades nepalesas a solicitar apoyo técnico especializado para tareas como la recuperación de comunicaciones, rescates en túneles y la identificación de personas fallecidas.

La ayuda enviada por el papa León XIV se suma a la respuesta internacional desplegada ante la emergencia, mientras Nepal enfrenta una compleja etapa de rescate y atención a miles de personas que requieren alimentos, agua, refugio y otros suministros básicos.

La situación continúa siendo crítica debido a las condiciones geográficas y a los daños provocados en la infraestructura, factores que dificultan el acceso de los equipos de emergencia a algunas de las comunidades afectadas.