El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) esperará el resultado de la consulta sindical programada para este miércoles 14 de octubre antes de definir su respuesta a las inconformidades por el aumento salarial aprobado para sus trabajadores, informó el director general del organismo, Zoé Robledo Aburto.

El incremento actualmente aprobado es de 6.8%, integrado por un aumento de 2.9% al salario tabular y otro de 3.9% en prestaciones. Sin embargo, trabajadores inconformes han exigido que el ajuste llegue a 10%, una de las principales demandas que han acompañado las protestas registradas en distintos puntos del país.

Robledo explicó que la propuesta de 6.8% fue aprobada previamente por el Congreso Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) y ahora será sometida a consulta entre la base trabajadora. El funcionario aseguró que el Instituto respetará el resultado y que, una vez conocido, responderá conforme a la decisión que tomen los trabajadores.

Hasta ahora, el director del IMSS no ha confirmado que exista una propuesta para elevar el aumento al 10%, ni precisó si el organismo cuenta con recursos para cubrir el porcentaje que reclaman los inconformes. Por ello, la posibilidad de un incremento mayor permanece sin definirse.

Las movilizaciones de trabajadores activos y jubilados han puesto bajo presión a las autoridades del Seguro Social. Entre las exigencias planteadas también figuran mejores condiciones laborales, respeto a los derechos sindicales, suficiente personal en las unidades médicas, abasto de medicamentos e insumos y cambios relacionados con el sistema de jubilaciones y pensiones.

En respuesta a las inconformidades, Robledo anunció que el IMSS iniciará una estrategia de diálogo directo con los trabajadores en 277 hospitales de segundo y tercer nivel. El propósito es identificar las carencias que afectan el funcionamiento cotidiano de las unidades y establecer compromisos para atenderlas.

La revisión contempla ocho áreas prioritarias: disponibilidad de medicamentos e insumos médicos, surtimiento completo de recetas, cobertura de plazas, funcionamiento y mantenimiento del equipo médico, mobiliario, conservación de instalaciones, condiciones laborales y organización interna.

El director general señaló que las visitas estarán a cargo de representantes estatales del IMSS y directivos de unidades médicas, quienes deberán escuchar al personal directamente en los hospitales. La intención es que las necesidades identificadas no se queden únicamente en un diagnóstico, sino que se traduzcan en acciones con responsables y fechas de cumplimiento.

El abasto de medicamentos es otro de los asuntos centrales de la revisión. Robledo atribuyó parte de los problemas a proveedores que no han cumplido con las entregas contratadas y afirmó que el Instituto ha iniciado procedimientos para rescindir contratos con empresas incumplidas.

El funcionario también llamó a los trabajadores a reportar las recetas que no sean surtidas por completo mediante la plataforma Receta Completa y los canales habilitados por el organismo. La información recabada permitirá dar seguimiento a los casos y detectar problemas de suministro en las unidades médicas.

La situación laboral del IMSS se ha convertido en un tema de discusión nacional, luego de que empleados realizaran manifestaciones para denunciar carencias en sus centros de trabajo y cuestionar tanto el incremento salarial como la representación sindical. En la Ciudad de México, las protestas han incluido concentraciones frente a las oficinas centrales del Instituto y la sede nacional del sindicato.

El organismo ha sostenido que los servicios médicos continúan operando y ha pedido a los manifestantes mantener libres los accesos a hospitales y clínicas, especialmente las entradas destinadas a urgencias y ambulancias. Al mismo tiempo, las autoridades federales han planteado mantener el diálogo para atender las diferencias.

La consulta del 14 de octubre será un momento clave para conocer la postura de los trabajadores respecto al incremento de 6.8% aprobado por el sindicato. Después de ese ejercicio, el IMSS deberá definir su respuesta, mientras la revisión de hospitales buscará identificar y atender las deficiencias que el personal ha señalado.

Por ahora, el aumento de 10% solicitado por los inconformes no está confirmado. Las negociaciones salariales y los compromisos para mejorar el abasto y las condiciones de trabajo continúan pendientes, en medio de las demandas de quienes exigen mejores condiciones para atender a los derechohabientes.