Ciudad de México.— El Partido Acción Nacional (PAN) exigió a la presidenta Claudia Sheinbaum la salida de Zoé Robledo de la dirección general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en medio de las protestas de trabajadores que reclaman mejores condiciones laborales, aumentos salariales y solución al desabasto de medicamentos e insumos médicos.

El vicecoordinador de los diputados federales del PAN, Federico Döring, cuestionó la respuesta del Gobierno federal ante las inconformidades del personal sanitario y utilizó la frase “abrazos a médicos cubanos y garrotazos a mexicanos” para contrastar el trato que, desde su perspectiva, reciben los profesionales de la salud en el país.

El posicionamiento panista ocurre mientras médicos, enfermeras, personal administrativo y trabajadores jubilados del IMSS mantienen movilizaciones en distintas entidades. Entre sus principales demandas están mejores condiciones para desempeñar sus funciones, acceso suficiente a medicamentos y materiales de curación, así como una solución a las diferencias relacionadas con el incremento salarial y la representación sindical.

Döring sostuvo que las protestas reflejan problemas que afectan tanto al personal médico como a los pacientes que dependen de los servicios públicos de salud. Por ello, el PAN pidió a Sheinbaum asumir la responsabilidad política por la situación del instituto y sustituir a Zoé Robledo al frente del organismo.

Las manifestaciones de los trabajadores se han extendido a diferentes puntos del país. En la Ciudad de México, el personal se ha concentrado frente a las oficinas centrales del IMSS y en instalaciones sindicales, mientras que en otras entidades se han registrado protestas y movilizaciones para visibilizar las carencias que, aseguran, enfrentan diariamente en sus centros de trabajo.

Entre las inconformidades se encuentran el desabasto de medicamentos e insumos, la falta de condiciones adecuadas para atender a los derechohabientes y las diferencias sobre el aumento salarial. También hay reclamos relacionados con el sistema de pensiones y la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social.

La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció este lunes que existen demandas legítimas entre los trabajadores del IMSS y señaló que deben atenderse. Indicó que habló con Zoé Robledo para acelerar la solución de los pendientes, entre ellos la regularización de prestaciones para personal contratado durante la pandemia de Covid-19 y los problemas de distribución de medicamentos.

Por su parte, el director del IMSS anunció que esta semana comenzará una revisión directa de las condiciones de operación en 277 hospitales de segundo y tercer nivel. La estrategia contempla escuchar al personal en sus centros de trabajo, revisar la disponibilidad de insumos y medicamentos, y detectar fallas de infraestructura y necesidades de personal.

Robledo también defendió la operación general del instituto y señaló que los servicios médicos continúan funcionando en el país. Sin embargo, reconoció que existen retos operativos que deben atenderse y llamó a mantener las manifestaciones de manera pacífica, sin bloquear los accesos a hospitales y áreas de urgencias.

La exigencia del PAN coloca nuevamente la gestión de Zoé Robledo en el centro de la confrontación política por el sistema de salud. Mientras la oposición demanda su salida, el Gobierno federal sostiene que las inconformidades laborales y operativas deben resolverse mediante diálogo y acciones para corregir las deficiencias denunciadas.

Por ahora, no se ha anunciado una decisión oficial sobre la permanencia del director del IMSS. Las protestas y las negociaciones con el personal continuarán en los próximos días, en un contexto de presión para que las autoridades respondan a las demandas de quienes trabajan en el sistema de seguridad social.