El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que la guerra contra Irán contribuyó a la derrota de su partido en las elecciones intermedias del 3 de noviembre, debido al impacto del conflicto en los precios de los combustibles. Sin embargo, afirmó que no se arrepiente de haber ordenado los ataques y que tomaría la misma decisión nuevamente.
En entrevistas con Fox News y The Wall Street Journal, Trump aceptó que el conflicto fue uno de los factores que perjudicaron a los republicanos en las urnas. “Irán fue una parte de ello”, reconoció al referirse al resultado electoral.
El mandatario explicó que el aumento en los precios del petróleo, la gasolina y el diésel generó descontento entre los votantes. La guerra, iniciada en febrero mediante ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, ha afectado el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz y se mantiene sin una salida diplomática clara.
Pese a reconocer el costo político y económico de la ofensiva, Trump defendió la decisión militar. En entrevista con el Wall Street Journal sostuvo: “Hice lo correcto. Lo habría vuelto a hacer”. También argumentó que impedir que Irán obtenga un arma nuclear justifica la operación.
La postura del presidente coincide parcialmente con la explicación de su vicepresidente, JD Vance, quien atribuyó directamente a la guerra el revés electoral republicano. “La razón por la que perdimos es la guerra. El propio presidente lo dijo anoche”, escribió en redes sociales.
El reconocimiento de Trump representa una admisión sobre el impacto del conflicto en el resultado electoral, aunque mantiene su respaldo a la ofensiva contra Irán.



































