Una salida nocturna recreativa frente a Liberty Island terminó en tragedia la noche del sábado cuando una embarcación zozobró en las aguas del puerto de Nueva York. El saldo preliminar es de dos personas fallecidas —una mujer y un bebé de cinco meses— y 12 heridos, según confirmaron agencias internacionales y autoridades locales.
El accidente se registró alrededor de las 10:27 p.m. del sábado en las inmediaciones del New York Harbor, justo en la zona turística que rodea la isla donde se erige la Estatua de la Libertad.
De acuerdo con la información recabada por la policía y los servicios de emergencia, la nave involucrada era un bote a motor tipo bowrider de aproximadamente 22 pies (6,7 metros) de eslora. Por razones que aún se investigan, la lancha —que transportaba a 14 ocupantes en total— se volcó de manera repentina en plena oscuridad en una de las rutas de navegación más transitadas y complejas de la ciudad.
Tras una alerta al 911 por una “embarcación volcada con personas en el agua”, se activó un masivo operativo conjunto del Departamento de Bomberos de la Ciudad de Nueva York (FDNY), unidades marítimas, de buceo y aviación del Departamento de Policía (NYPD) y la Guardia Costera de Estados Unidos.
Los heridos: Doce de los ocupantes lograron ser rescatados o sacados a flote con lesiones de carácter leve o moderado, siendo trasladados de inmediato a hospitales de la zona para recibir atención médica.
El estado crítico y deceso: Dos de los pasajeros fueron hallados bajo el agua en condición crítica y trasladados de urgencia al centro médico NYU Langone Health Brooklyn. Horas más tarde, los reportes médicos y policiales confirmaron el fallecimiento de ambos: una mujer joven y un bebé de tan solo cinco meses.
Hasta el momento, las autoridades no han divulgado públicamente las identidades exactas de las víctimas fatales ni de los pasajeros restantes. Sin embargo, se confirmó que el caso quedó bajo una doble pesquisa a cargo de la Guardia Costera de EE. UU. y agencias locales de Nueva York, quienes tienen previsto interrogar al capitán del bote para esclarecer los factores —humanos, técnicos o ambientales— que desencadenaron el fatal vuelco.
El suceso ha vuelto a encender las alertas sobre las normativas de seguridad, el respeto a la capacidad máxima de carga y los riesgos de la navegación recreativa nocturna en aguas urbanas de alta densidad.


































