Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) advirtieron que intensificarán sus movilizaciones con bloqueos en la Ciudad de México y otras acciones a nivel nacional, ante la falta de acuerdos sobre sus demandas laborales y el rechazo a la propuesta de incremento salarial presentada por la dirigencia sindical y la institución.

La inconformidad se mantiene después de que el director del IMSS, Zoé Robledo Aburto, anunciara una propuesta de aumento global del 8%, integrada por un incremento del 4% al salario tabular y otro 4% destinado a apoyos para renta y gastos de vivienda. Los trabajadores inconformes consideran insuficiente la oferta y mantienen su exigencia de un aumento del 10% directo al salario.

Durante las movilizaciones de esta semana, los empleados anunciaron que continuarán las protestas y que contemplan bloqueos viales como medida de presión. Aunque todavía no se había definido una fecha para algunas de las acciones previstas para la próxima semana, el movimiento también convocó a una megamarcha nacional para el viernes 30 de octubre.

Entre las acciones anunciadas se encuentran bloqueos intermitentes frente al Hospital General La Raza y el Centro Médico Nacional Siglo XXI, así como movilizaciones en distintas entidades del país. Los inconformes también plantearon realizar tomas parciales de edificios vinculados con las dirigencias sindicales.

Las demandas no se limitan al salario. Los trabajadores piden la destitución de Rafael Olivos Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), a quien acusan de no representar adecuadamente sus intereses. También exigen medidas para atender el desabasto de medicamentos e insumos, mayor contratación de personal médico y mejores condiciones para brindar atención a los pacientes.

Otro de los reclamos se relaciona con los derechos laborales y las condiciones de jubilación. Los manifestantes han solicitado cambios en la representación sindical y la realización de un congreso nacional extraordinario para discutir la situación del gremio.

Las protestas se han intensificado desde principios de octubre y han incluido concentraciones frente a instalaciones del IMSS, marchas hacia el centro de la capital y cierres de vialidades. Las reuniones con autoridades federales no han conseguido resolver las diferencias de fondo, por lo que los trabajadores mantienen su advertencia de continuar con las movilizaciones.

Los inconformes también han rechazado que el movimiento responda a intereses partidistas y sostienen que sus demandas corresponden a condiciones salariales, laborales y de atención médica. En tanto, el conflicto mantiene la presión sobre las autoridades del instituto y la dirigencia sindical para encontrar una salida negociada.

Por ahora, la fecha de algunos bloqueos adicionales permanece sin definirse, mientras que la megamarcha nacional fue anunciada para el 30 de octubre. Las movilizaciones podrían generar afectaciones viales en distintos puntos de la Ciudad de México, por lo que se recomienda a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales de tránsito.