La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que exista intervención del Gobierno federal en la elección de nuevos consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), y aseguró que el proceso se realizó con respeto a la autonomía del organismo.
Sin embargo, la postura ocurre en medio de cuestionamientos de sectores de oposición y especialistas que han señalado que la mayoría legislativa influyó de forma determinante en la designación de perfiles, lo que reaviva el debate sobre la independencia real del árbitro electoral.
Sheinbaum insistió en que el Ejecutivo no participa en las decisiones del INE ni en la selección de sus integrantes, al afirmar que el organismo “toma sus propias decisiones” y opera bajo su autonomía constitucional.
La elección de tres nuevos consejeros en la Cámara de Diputados ha generado críticas por la falta de consenso y por la predominancia de la mayoría oficialista en el Congreso, lo que ha sido interpretado por algunos actores políticos como una posible influencia indirecta en el órgano electoral.
Aunque el gobierno federal sostiene que el proceso se apegó a la ley, el tema mantiene abierto el debate sobre la independencia del INE y el equilibrio de poderes en la vida democrática del país.


































