El gobierno de Estados Unidos defendió su facultad para cancelar visas y advirtió que cualquier permiso migratorio puede ser revocado cuando existan razones para hacerlo, sin importar quién sea el titular, dónde viva o cuáles sean sus opiniones políticas.
La postura fue difundida por la Embajada de Estados Unidos en México en medio de la polémica por la cancelación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
La representación diplomática sostuvo que el mensaje de Washington es “claro y consistente” y recordó una postura expresada previamente por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien señaló que las visas estadounidenses constituyen un privilegio y no un derecho.
La administración estadounidense explicó que existen distintas circunstancias que pueden llevar a la revocación de una visa. Entre ellas se encuentran posibles delitos, incumplimiento de las condiciones migratorias, cuestiones relacionadas con seguridad y otras situaciones que puedan afectar la elegibilidad de una persona para ingresar al país.
Sin embargo, las autoridades estadounidenses no señalaron públicamente cuál fue la razón específica por la que se canceló la visa de Andy López Beltrán.
La medida contra el hijo del expresidente provocó reacciones en México. López Beltrán cuestionó públicamente la decisión, mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum consideró que la cancelación tiene un componente político y sostuvo que México no abrirá una investigación contra una persona únicamente porque Estados Unidos le haya retirado la visa.
El gobierno estadounidense, por su parte, mantiene su postura de que los permisos de ingreso pueden ser revisados y cancelados cuando las circunstancias lo justifiquen.
De acuerdo con cifras difundidas por el Departamento de Estado, la administración del presidente Donald Trump ha revocado más de 175 mil visas desde el inicio de su segundo mandato, como parte de una política migratoria y de seguridad más estricta.
La controversia por el caso de López Beltrán ocurre además en un momento de tensión entre México y Estados Unidos, mientras ambos gobiernos mantienen negociaciones y diferencias en asuntos de seguridad, migración y comercio.


































