Las catástrofes naturales provocaron pérdidas económicas cercanas a 100 mil millones de dólares a nivel mundial durante el primer semestre de 2026, de acuerdo con una estimación preliminar de Swiss Re Institute.
Aunque el monto representa una disminución de más de un tercio frente al mismo periodo de 2025 y se encuentra alrededor de 10% por debajo del promedio de los últimos 10 años, la reaseguradora advirtió que la reducción no significa que el riesgo haya disminuido.
De los 100 mil millones de dólares en daños económicos, alrededor de 42 mil millones correspondieron a pérdidas para las aseguradoras, el nivel más bajo para un primer semestre desde 2020.
El terremoto registrado en Venezuela fue el fenómeno que generó las mayores pérdidas económicas durante los primeros seis meses del año, con una estimación de aproximadamente 20 mil millones de dólares.
Sin embargo, Swiss Re señaló que solamente una pequeña proporción de esos daños podría estar cubierta por seguros debido a la baja penetración de este tipo de protección en el país.
La cifra definitiva sobre cuánto de las pérdidas será absorbido por las compañías aseguradoras todavía está pendiente de determinarse.
Swiss Re pidió mantener cautela ante la evolución de los fenómenos naturales durante el resto de 2026.
La reaseguradora recordó que históricamente la segunda mitad del año concentra 58% de la factura anual de las aseguradoras por catástrofes naturales, principalmente debido a la temporada de huracanes en el Atlántico Norte.
A este riesgo se suman los incendios forestales, particularmente ante condiciones más cálidas y secas como las observadas recientemente en distintas regiones de Europa.
Por ello, el organismo advirtió que un primer semestre con menores pérdidas no implica que la amenaza haya desaparecido, ya que un solo huracán, terremoto o incendio de gran magnitud puede modificar rápidamente el panorama económico del año.
En este contexto, la cifra de 100 mil millones de dólares refleja el impacto acumulado de los desastres naturales durante los primeros seis meses de 2026, pero el comportamiento de los fenómenos meteorológicos y geológicos durante el segundo semestre podría elevar nuevamente el costo económico mundial.


































