Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que el Paquete Económico 2027 no contempla la creación de nuevos impuestos ni un aumento extraordinario en los precios de las gasolinas, al tiempo que defendió la propuesta presentada por su gobierno ante el Congreso como un proyecto responsable y enfocado en fortalecer la recaudación mediante el combate a la evasión fiscal.
Durante su conferencia matutina de este miércoles, un día después de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público entregara el proyecto al Congreso de la Unión, Sheinbaum afirmó que la estrategia para obtener mayores ingresos no será mediante nuevos gravámenes, sino a través de una fiscalización más eficiente.
“No va a haber nuevos impuestos, tampoco va a haber gasolinazos”, sostuvo la mandataria, quien señaló que todavía existe margen para combatir prácticas de evasión mediante facturas falsas y otros mecanismos utilizados para evitar el pago de contribuciones.
Uno de los principales ejes del paquete económico será incrementar los ingresos públicos mediante una mayor eficiencia recaudatoria.
Entre las medidas planteadas se encuentra el fortalecimiento de los controles contra las llamadas empresas factureras, así como la revisión de deducciones, pérdidas fiscales y operaciones que puedan utilizarse para disminuir artificialmente el pago de impuestos.
El objetivo, de acuerdo con el gobierno federal, es ampliar la recaudación sin aumentar las tasas impositivas para los contribuyentes que cumplen regularmente con sus obligaciones.
La estrategia también contempla avanzar en la formalización de actividades económicas y facilitar la incorporación de pequeños negocios al sistema fiscal.
El proyecto entregado por Hacienda plantea un escenario de crecimiento económico de entre 1.5% y 2.5% para 2027, mientras que el gasto público proyectado asciende a aproximadamente 10.6 billones de pesos.
Los ingresos tributarios representarían una de las principales fuentes de financiamiento, con una estimación de alrededor de 6.26 billones de pesos, de acuerdo con información difundida sobre el proyecto.
El gobierno también plantea mantener una política de disciplina fiscal y reducir gradualmente el déficit, que se estima en 3.9% del Producto Interno Bruto (PIB).
Sheinbaum también aseguró que se conservarán los incentivos para las nuevas inversiones contemplados dentro del Plan México.
La presidenta señaló que el propósito es mantener condiciones que permitan atraer capital y fomentar la reinversión, mientras se busca que las empresas cumplan con sus obligaciones fiscales.
La estrategia parte de la premisa de que antes de crear nuevos impuestos se deben cerrar espacios de evasión y ampliar la base de contribuyentes.
Sheinbaum recordó que su administración ha logrado incrementar la recaudación en los últimos años sin una reforma fiscal general, por lo que consideró que todavía existe margen para obtener mayores ingresos mediante una mejor fiscalización.
Otro de los puntos destacados por la presidenta fue el compromiso de evitar un llamado “gasolinazo”.
El paquete mantiene mecanismos para contener aumentos en los precios de los combustibles, particularmente ante escenarios en los que el precio internacional del petróleo pudiera incrementarse.
La administración federal también contempla fortalecer la trazabilidad de la cadena de suministro de gasolina y diésel, con el propósito de combatir prácticas de evasión y operaciones irregulares relacionadas con los combustibles.
Más recursos para educación, Sheinbaum también destacó que la propuesta contempla incrementos presupuestales para áreas consideradas prioritarias.
Entre los aumentos anunciados se encuentran alrededor de 10.7% para educación, 13% para ciencia, 11.3% para salud, 11.5% para seguridad y 20.6% para el campo, además de garantizar los recursos para los Programas para el Bienestar.
La presidenta también aseguró que se mantendrán los recursos destinados a los trabajadores del Estado y que sus incrementos salariales estarán por encima de la inflación.
Aunque el gobierno federal ya presentó su propuesta, el Paquete Económico 2027 todavía debe ser analizado y aprobado por el Congreso de la Unión.
Por ello, las cifras y disposiciones planteadas podrían sufrir modificaciones durante el proceso legislativo.
La propuesta llega en un contexto en el que el gobierno busca incrementar sus ingresos sin recurrir a una nueva reforma fiscal general, apostando principalmente por una mayor fiscalización, el combate a la evasión y el fortalecimiento de los mecanismos de recaudación.
De esta manera, la administración de Sheinbaum pretende mantener el gasto en programas prioritarios e inversión pública, mientras busca reducir las presiones sobre las finanzas del país y avanzar hacia una mayor disciplina fiscal.


































