Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el llamado “Plan B” de la reforma electoral ya alcanzó el carácter constitucional, luego de ser aprobado por al menos 20 congresos estatales del país.
La mandataria explicó que, tras este aval, el siguiente paso será la declaratoria formal por parte del Congreso de la Unión y su posterior publicación en el Diario Oficial de la Federación para su entrada en vigor.
Durante la mañanera, Sheinbaum defendió la reforma al señalar que su objetivo central es reducir excesos dentro del sistema político y electoral en México.
En ese sentido, destacó seis puntos clave que, aseguró, representan “grandes logros”:
- Eliminación de la reelección
- Prohibición del nepotismo
- Reducción de recursos a congresos estatales
- Disminución del número de regidores en municipios
- Recorte a salarios, bonos y prestaciones de funcionarios electorales
- Eliminación de beneficios como pensiones a altos funcionarios
La presidenta reiteró que estas medidas buscan terminar con lo que calificó como privilegios dentro del servicio público.
Mientras el gobierno federal defiende el “Plan B” como un paso hacia la austeridad y la transformación institucional, sectores de oposición han expresado preocupación por posibles afectaciones al sistema democrático y a la autonomía de los órganos electorales.
El “Plan B” surge como una versión alternativa de la reforma electoral originalmente impulsada por el oficialismo, la cual no logró ser aprobada en su totalidad.
Esta nueva propuesta se centra principalmente en ajustes administrativos, reducción de costos y modificaciones en la estructura política, sin cambios profundos al modelo electoral vigente.
Una vez que el Congreso de la Unión emita la declaratoria de constitucionalidad, la reforma podrá ser promulgada y entrar en vigor en los próximos días.


































