Con el objetivo de contener y erradicar la amenaza del gusano barrenador, autoridades inauguraron una planta de producción de mosca estéril en el estado de Chiapas, considerada una herramienta clave para proteger la ganadería y la economía del sur del país.

La instalación forma parte de una estrategia sanitaria basada en el control biológico, que consiste en la liberación masiva de moscas macho estériles para interrumpir el ciclo reproductivo de esta plaga, la cual afecta gravemente al ganado al depositar larvas en heridas abiertas.

El gusano barrenador ha sido históricamente uno de los mayores riesgos para la sanidad animal en América Latina, generando pérdidas económicas significativas en el sector pecuario. Su reaparición encendió alertas entre productores y autoridades, lo que llevó a reforzar las acciones de contención.

De acuerdo con autoridades sanitarias, la nueva planta permitirá producir millones de insectos estériles que serán liberados de forma controlada en zonas afectadas, reduciendo progresivamente la población del parásito hasta su eliminación.

Este modelo, utilizado con éxito en el pasado en México y otros países, es considerado una de las alternativas más eficaces y amigables con el medio ambiente, ya que evita el uso masivo de pesticidas y otros químicos.

Además, la estrategia cuenta con cooperación internacional, particularmente con Estados Unidos, debido al impacto que la plaga puede tener en el comercio ganadero y en la seguridad sanitaria de la región.

Autoridades destacaron que la puesta en marcha de esta planta representa un paso decisivo para proteger al sector ganadero, garantizar la sanidad animal y evitar afectaciones económicas mayores, al tiempo que refuerza la vigilancia epidemiológica en la frontera sur.

Se espera que, con la operación continua de esta instalación y la implementación de acciones complementarias, la plaga del gusano barrenador pueda ser controlada y eventualmente erradicada en el corto plazo.