Trabajadores y derechohabientes del Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza” del ISSSTE en Hermosillo pausaron temporalmente el bloqueo vial que mantenían en el bulevar Morelos, aunque advirtieron que las movilizaciones podrían retomarse si no hay respuesta por parte del director del instituto, Martí Batres, a la exigencia principal: la construcción de un nuevo hospital.

La protesta, que generó afectaciones a la movilidad en una de las vialidades más transitadas de la ciudad, forma parte de una serie de manifestaciones derivadas del deterioro de las instalaciones y las condiciones en las que opera el nosocomio.

Los inconformes aseguran que el hospital ya no cuenta con condiciones adecuadas para brindar atención médica, señalando fallas constantes en infraestructura, equipos y servicios básicos, por lo que consideran urgente una solución de fondo y no solo medidas temporales.

La inconformidad se intensificó en las últimas semanas luego de registrarse apagones recurrentes dentro del hospital, incluyendo una falla reciente que dejó sin energía eléctrica diversas áreas tras la presunta explosión de un transformador.

Durante estos incidentes, pacientes y personal reportaron que el nosocomio quedó sin luz y sin aire acondicionado en plena ola de calor, lo que obligó a operar únicamente con plantas de emergencia en áreas críticas.

Además, trabajadores han advertido que las fallas eléctricas se suman a problemas previos como el mal funcionamiento del sistema de climatización, elevadores descompuestos y equipo médico en malas condiciones, lo que incrementa el riesgo para los pacientes.

Incluso, testimonios han señalado que las condiciones internas pueden volverse extremas, especialmente por las altas temperaturas que superan los 40 grados en Hermosillo, agravando la situación para pacientes hospitalizados y personal médico.

Ante este panorama, los manifestantes insisten en que la única solución viable es la construcción de un nuevo hospital o una renovación integral del actual, al considerar que el inmueble ha sido sostenido con reparaciones provisionales durante años.

Aunque las autoridades estatales han sostenido acercamientos y planteado acciones de mejora, los inconformes dejaron claro que mantendrán la presión social hasta obtener compromisos concretos a nivel federal.