La tensión en la frontera entre México y Estados Unidos escaló a un nuevo nivel luego de que militares estadounidenses reportaran que sus teléfonos móviles fueron hackeados y que comenzaron a recibir mensajes amenazantes presuntamente vinculados a cárteles mexicanos.

De acuerdo con reportes retomados por medios internacionales, estos incidentes ocurrieron tras el operativo que derivó en la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en febrero de 2026.

Según información citada del New York Times, los ataques cibernéticos habrían afectado a tropas desplegadas como parte de la operación “Ardent Vanguard”, una misión que mantiene alrededor de 9 mil soldados estadounidenses activos a lo largo de más de 3 mil 200 kilómetros de la frontera sur.

Tras la intrusión en sus dispositivos, los militares comenzaron a recibir mensajes intimidatorios, lo que ha encendido alertas dentro del Pentágono sobre nuevas formas de presión por parte del crimen organizado, que ahora no solo opera en el terreno físico, sino también en el ámbito digital.

Este despliegue militar tiene como objetivo combatir la migración irregular, el tráfico de drogas y las actividades de los cárteles; sin embargo, los recientes incidentes reflejan una evolución en las tácticas de estos grupos, que estarían recurriendo a herramientas tecnológicas para intimidar y vigilar a fuerzas extranjeras.

Especialistas advierten que este tipo de acciones podría marcar una nueva fase en el conflicto contra el narcotráfico, caracterizada por el uso de ciberataques y estrategias de inteligencia para desafiar a autoridades de ambos lados de la frontera.