El expresidente Enrique Peña Nieto volvió a aparecer públicamente durante una boda celebrada esta semana en Portofino, Italia, donde fue captado junto al empresario israelí Avishai Neriah, cuyo nombre ha sido relacionado con una investigación periodística sobre un supuesto soborno de 25 millones de dólares durante el sexenio del exmandatario.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran a Peña Nieto entre los invitados a la boda del cantante israelí Omer Adam y Sacha Israelovich, realizada en un castillo privado en Italia.
En una de las grabaciones, el expresidente aparece sentado cerca de Neriah durante la celebración. La aparición llamó la atención debido a que el empresario israelí ha sido mencionado en investigaciones relacionadas con contratos de tecnología de seguridad y con la adquisición del sistema de espionaje Pegasus durante el gobierno de Peña Nieto.
¿Quién es Avishai Neriah?
Neriah es un empresario israelí del sector de seguridad y tecnología cuyo nombre apareció en una investigación publicada en 2025 por el medio israelí TheMarker.
De acuerdo con esa investigación, Neriah y el empresario Uri Ansbacher fueron señalados por presuntamente haber destinado hasta 25 millones de dólares para obtener contratos con el Gobierno mexicano entre 2012 y 2018.
Las acusaciones también relacionaron esos recursos con negocios vinculados con la venta del software Pegasus, herramienta desarrollada por la empresa israelí NSO Group y utilizada por instituciones gubernamentales mexicanas durante esos años.
Sin embargo, el señalamiento de un supuesto pago a Peña Nieto no equivale a una sentencia o a una determinación judicial que establezca que el expresidente recibió ese dinero.
Peña Nieto negó públicamente las acusaciones cuando fueron difundidas y rechazó haber recibido dinero de los empresarios señalados.
La aparición vuelve a poner el caso bajo los reflectores
La presencia de Peña Nieto junto a Neriah generó interés debido a las acusaciones previas y a las declaraciones del exmandatario sobre su relación con los empresarios mencionados.
Reportes publicados después de que surgiera la investigación señalaron que Peña Nieto había negado conocer a Neriah y a Ansbacher.
Por ello, las imágenes de ambos compartiendo espacio durante la boda volvieron a generar cuestionamientos en redes sociales y medios de comunicación.
No obstante, la fotografía o el video de la boda, por sí mismos, no prueban que haya existido un soborno ni acreditan una relación comercial entre Peña Nieto y Neriah.
El caso cobra relevancia por la adquisición y utilización en México del software Pegasus, un sistema capaz de intervenir dispositivos electrónicos y obtener información de teléfonos celulares.
Durante el sexenio de Peña Nieto, distintas instituciones gubernamentales mexicanas adquirieron tecnología de vigilancia de empresas israelíes.
Posteriormente, investigaciones periodísticas y organizaciones de derechos digitales documentaron el uso de Pegasus contra periodistas, defensores de derechos humanos y otras personas.
La adquisición del sistema se convirtió en uno de los episodios más controvertidos relacionados con el uso de herramientas de vigilancia por parte del Estado mexicano.
Desde que concluyó su administración en diciembre de 2018, Peña Nieto ha mantenido una presencia pública mucho menor a la que tuvo durante su carrera política.
El expresidente ha sido fotografiado ocasionalmente en eventos sociales y durante viajes al extranjero, pero sus apariciones públicas son poco frecuentes.
La boda en Italia representa una de sus recientes apariciones, particularmente llamativa por la persona que aparece junto a él y por los antecedentes de las acusaciones relacionadas con contratos y tecnología de espionaje.
A pesar de los señalamientos difundidos en investigaciones periodísticas, hasta el momento no se ha informado de una resolución judicial que establezca que Peña Nieto recibió los 25 millones de dólares mencionados en esas publicaciones.
El expresidente ha rechazado las acusaciones y ha sostenido que la información difundida sobre el supuesto pago es falsa.
La nueva aparición pública, por tanto, vuelve a colocar el tema en el debate, pero no modifica por sí misma el estatus de las acusaciones ni constituye evidencia de que haya ocurrido el supuesto soborno.
El episodio también revive la discusión sobre la compra y utilización de Pegasus durante administraciones anteriores y sobre la relación entre funcionarios mexicanos y empresarios extranjeros involucrados en ese mercado.


































