Una operación conjunta de autoridades federales y locales en Nashville, Tennessee, dejó 44 personas detenidas y el aseguramiento de más de 160 armas de fuego, además de diversas sustancias ilícitas.
La llamada “Operación Última Llamada” se desarrolló entre el 19 y el 23 de agosto, con acciones dirigidas contra personas señaladas por presunta venta ilegal de armas y distribución de narcóticos en distintos sectores de la ciudad.
El operativo involucró a la Fiscalía Federal para el Distrito Medio de Tennessee, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos y el Departamento de Policía Metropolitana de Nashville.
De acuerdo con las autoridades, la operación fue resultado de una investigación que analizó durante aproximadamente tres años reportes de disparos, delitos cometidos con armas de fuego y otros registros relacionados con violencia armada.
Con base en esa información fueron identificadas distintas zonas consideradas prioritarias para las acciones policiales. Entre ellas se encontraban los corredores de Harding Place e Interestatal 24, Bell Road-Murfreesboro Pike y Brick Church Pike-Trinity Lane, además del área de Napier-Sudekum.
Agentes encubiertos realizaron operaciones controladas para documentar presuntas transacciones ilegales y reunir elementos para las acusaciones presentadas posteriormente ante autoridades federales.
Como resultado de los operativos fueron retiradas de circulación más de 160 armas de fuego, algunas de ellas descritas por las autoridades como rifles de estilo militar.
También fueron asegurados dispositivos ilegales de conversión para armas de fuego, así como más de dos kilogramos de metanfetamina, más de un kilogramo de fentanilo y más de medio kilogramo de cocaína y crack.
Las autoridades señalaron que el objetivo principal fue impedir que estas armas y sustancias llegaran nuevamente a las calles y pudieran estar relacionadas con hechos violentos.
Más de la mitad tenía antecedentes
Del total de personas detenidas, 27 contaban con condenas previas por delitos graves, mientras que otras 10 se encontraban bajo libertad condicional, supervisión judicial o fianza cuando presuntamente cometieron los nuevos delitos que se les atribuyen.
Las acusaciones incluyen presuntos delitos relacionados con distribución de narcóticos, posesión ilegal de armas y transferencia o venta de armas sin licencia.
Las autoridades enfatizaron que las acusaciones son imputaciones y que las personas señaladas mantienen la presunción de inocencia mientras sus casos son resueltos por los tribunales.
El fiscal federal del Distrito Medio de Tennessee, Braden H. Boucek, destacó la coordinación entre las distintas corporaciones participantes y señaló que el operativo estuvo enfocado en zonas donde se habían registrado incidentes de violencia.
La policía de Nashville indicó que el retiro de armas de las calles busca reducir la posibilidad de que sean utilizadas posteriormente en homicidios, robos y otros delitos violentos.
Los casos quedaron en manos de la justicia federal, donde continuarán los procedimientos correspondientes para determinar la situación jurídica de cada uno de los detenidos.


































