La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que prepara una iniciativa de reforma constitucional para establecer restricciones a la doble nacionalidad de quienes busquen ocupar determinados cargos de elección popular, particularmente la Presidencia de la República y las gubernaturas.
El planteamiento surgió durante su conferencia matutina de este martes, en la que la mandataria abordó el caso del exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien cuenta con nacionalidad mexicana y estadounidense y actualmente reside en Estados Unidos.
Sheinbaum consideró que quienes aspiren a representar a México desde la Presidencia deberían tener únicamente nacionalidad mexicana. También señaló que analizará extender la misma condición a quienes busquen llegar a una gubernatura.
La presidenta utilizó la situación de Cabeza de Vaca como referencia para explicar la necesidad de revisar las reglas actuales sobre nacionalidad y acceso a cargos públicos.
Sheinbaum ha sostenido previamente que México mantiene una solicitud de extradición contra el exgobernador tamaulipeco y lo ha señalado como prófugo de la justicia. En julio pasado, la mandataria afirmó que si Cabeza de Vaca se encontrara en territorio mexicano sería detenido, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación revocara un amparo relacionado con una orden de aprehensión.
En su conferencia de este martes, Sheinbaum volvió a plantear que una persona que aspire a representar políticamente al país no debería mantener una nacionalidad adicional que, desde su perspectiva, pueda generar dudas sobre a qué nación representa.
La propuesta todavía se encuentra en etapa de preparación. La presidenta indicó que revisará el planteamiento junto con la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal antes de definir los alcances de la iniciativa y su eventual envío al Congreso.
Uno de los puntos planteados es establecer que quienes aspiren a la Presidencia de México no tengan doble nacionalidad. Para las gubernaturas, Sheinbaum señaló que también estudia la posibilidad de aplicar una restricción similar.
La discusión también abre un debate sobre la situación de millones de mexicanos que poseen doble nacionalidad, particularmente quienes adquirieron otra nacionalidad por haber nacido en otro país siendo hijos de mexicanos.
Sheinbaum hizo una distinción entre quienes tienen doble nacionalidad desde la infancia y quienes, siendo adultos, deciden conservar o adquirir voluntariamente otra nacionalidad. En su planteamiento, el segundo supuesto sería el que tendría que revisarse para quienes pretendan competir por determinados cargos de elección popular.
¿Qué cargos podrían estar incluidos?
Por ahora, el planteamiento se concentra en la Presidencia de la República y las gubernaturas, aunque la discusión podría ampliarse conforme se redacte la iniciativa.
La presidenta sostuvo que quienes aspiren a cargos de elección popular deben cumplir con criterios de integridad, honestidad y compromiso con México, además de representar los intereses de la ciudadanía.
El planteamiento se suma a la agenda de reformas electorales impulsada por el actual gobierno federal. En febrero de 2026, Sheinbaum presentó otra propuesta de reforma electoral que incluía cambios en la representación proporcional, reducción del gasto electoral y modificaciones en la integración del Congreso.
La propuesta deberá pasar por el Congreso
Al tratarse de una reforma constitucional, cualquier modificación a los requisitos de nacionalidad para acceder a cargos de elección popular tendría que ser aprobada por el Congreso de la Unión y posteriormente cumplir con el proceso constitucional correspondiente.
Por ello, las declaraciones de Sheinbaum representan por ahora el anuncio de una iniciativa en preparación y no un cambio vigente en los requisitos para ser candidato.
La discusión podría cobrar especial relevancia rumbo a futuros procesos electorales, particularmente por la cantidad de ciudadanos mexicanos que cuentan también con otra nacionalidad.
Mientras el gobierno federal define el contenido de la propuesta, el caso de Cabeza de Vaca se mantiene como uno de los principales argumentos políticos utilizados por Sheinbaum para plantear una revisión de las reglas sobre doble nacionalidad y representación pública.


































