El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que su gobierno analiza cambiar el nombre del lago Ontario por “Lago América”, en medio de una nueva escalada de las tensiones comerciales entre Washington y Canadá.
La propuesta fue difundida por Trump en redes sociales y representa un nuevo episodio dentro de la confrontación que mantiene con autoridades canadienses. El lago Ontario es compartido por Canadá y Estados Unidos: se extiende frente a la provincia canadiense de Ontario y el estado de Nueva York.
Trump vinculó directamente su planteamiento con el conflicto comercial y argumentó que Estados Unidos ya no espera mantener un volumen importante de negocios con Ontario.
El comentario del mandatario estadounidense se produjo mientras aumentan las medidas comerciales entre ambos países.
Canadá anunció este martes aranceles de represalia sobre productos estadounidenses por alrededor de 20 mil millones de dólares, después de que la administración Trump impusiera nuevas tarifas de 50 por ciento a productos canadienses.
La disputa también incluye amenazas de nuevos gravámenes estadounidenses sobre vehículos, autopartes y acero provenientes de Canadá. El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha acusado a Washington de intentar subordinar a su país y ha defendido las medidas de respuesta adoptadas por Ottawa.
La propuesta sobre el lago se suma así a un intercambio cada vez más áspero entre Trump y funcionarios canadienses, particularmente con el primer ministro Carney y el primer ministro de Ontario, Doug Ford.
El lago Ontario es uno de los cinco Grandes Lagos de América del Norte y forma parte de la frontera entre Estados Unidos y Canadá.
Su superficie y recursos son administrados mediante mecanismos de cooperación binacional. Ambos países trabajan conjuntamente en asuntos relacionados con el agua y la protección ambiental del sistema de los Grandes Lagos.
Por ello, una eventual modificación de su denominación no dependería simplemente de una decisión unilateral de la Casa Blanca para convertirse automáticamente en el nombre utilizado por Canadá.
La propuesta recuerda además la decisión tomada por Trump en 2025 para cambiar oficialmente, mediante una orden ejecutiva estadounidense, la denominación del golfo de México a “golfo de América” en documentos y usos oficiales del gobierno de Estados Unidos.
Ante el nuevo planteamiento de Trump, el gobierno canadiense ha mantenido una postura de cautela.
El ministro canadiense de Comercio, Dominic LeBlanc, señaló que Ottawa no pretende responder a declaraciones realizadas en redes sociales por Trump o por funcionarios estadounidenses, en un intento por mantener el foco en las negociaciones y las medidas comerciales.
La propuesta también ocurre en un momento particularmente delicado para las relaciones entre ambos países, debido a la fuerte integración económica que existe entre Ontario y Estados Unidos.
Ontario es la provincia más poblada de Canadá y concentra una parte importante de la industria automotriz del país, por lo que cualquier interrupción prolongada del intercambio comercial podría afectar cadenas de suministro de ambos lados de la frontera.
La idea de modificar el nombre del lago se suma a una serie de declaraciones recientes con las que Trump ha elevado el tono contra el gobierno canadiense.
El mandatario estadounidense ha exigido a Canadá que modifique su postura en las negociaciones comerciales y ha amenazado con imponer mayores costos a productos canadienses si Ottawa no cede a las demandas de Washington.
Mientras tanto, Canadá ha respondido con nuevos aranceles y ha advertido que cuenta con otras herramientas para defender sus industrias.
Por ahora, la propuesta de llamar “Lago América” al lago Ontario permanece como una consideración expresada por Trump y no como un cambio de denominación reconocido de manera binacional.
El episodio vuelve a colocar en el centro de la relación entre ambos países el choque entre la política comercial de Trump y la respuesta de Canadá, en una disputa que ya afecta sectores estratégicos como el automotriz, el acero, la agricultura y la energía.


































