El Gobierno de México informó que hasta el momento no existen elementos que permitan confirmar un riesgo específico o inminente para la población de Mexicali, luego de que Estados Unidos emitiera una alerta de seguridad ante información sobre una posible amenaza en la ciudad fronteriza.
La advertencia estadounidense llevó al Consulado de Estados Unidos en Tijuana a suspender durante este martes 25 de agosto las actividades de su personal y los viajes oficiales hacia Mexicali. También pidió a ciudadanos estadounidenses evitar edificios gubernamentales, mantenerse atentos y seguir las indicaciones de las autoridades mexicanas.
La alerta no detalló la naturaleza de la amenaza ni identificó públicamente a un grupo criminal específico.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la información recibida por Estados Unidos está relacionada con un grupo delictivo, aunque señaló que las autoridades mexicanas no cuentan con elementos que permitan establecer que existe actualmente una amenaza directa contra la población.
El Gabinete de Seguridad coincidió en que, hasta el momento, no se ha identificado un escenario que represente un peligro específico o inminente para los habitantes de Mexicali.
La mandataria indicó que las autoridades mexicanas mantienen comunicación con sus contrapartes estadounidenses para conocer mayores detalles sobre la información que originó la alerta.
El aviso estadounidense recomendó a sus ciudadanos que se encuentran en Mexicali evitar edificios gubernamentales, buscar refugio ante cualquier eventual incidente, mantenerse comunicados con familiares y seguir las instrucciones de las autoridades mexicanas.
Además, el gobierno estadounidense suspendió las actividades oficiales y los viajes de su personal hacia la capital de Baja California durante este martes.
La medida generó preocupación en la ciudad, aunque las autoridades mexicanas insistieron en que no existe, hasta ahora, confirmación de un riesgo inminente para la población.
La advertencia se produce pocos días después de un importante operativo realizado en Mexicali, donde autoridades mexicanas, con información proporcionada por la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), aseguraron alrededor de 120 kilogramos de pastillas de fentanilo, equivalentes a millones de dosis.
El decomiso se realizó en un inmueble que, de acuerdo con reportes, estaría relacionado con una célula criminal identificada como Los Rusos.
Hasta ahora, ninguna autoridad ha confirmado públicamente que exista una relación directa entre ese operativo y la alerta emitida por Estados Unidos.
Ante la situación, autoridades de Baja California reforzaron la vigilancia en la ciudad con apoyo de corporaciones federales y militares.
El despliegue busca mantener las condiciones de seguridad mientras se obtiene mayor información sobre la amenaza que motivó el aviso estadounidense.
La situación permanece bajo seguimiento de los gobiernos de México y Estados Unidos. Por ahora, la postura oficial mexicana es que no existen elementos suficientes para afirmar que la población de Mexicali enfrente un riesgo específico o inminente.


































