Gerardo Fernández Noroña cuestionó el proceso mediante el cual Morena definió a Higinio Martínez Miranda como su propuesta para encabezar la Mesa Directiva del Senado durante el tercer año de la LXVI Legislatura.
El senador morenista no acudió a la reunión plenaria de su bancada en la que se tomó la decisión y posteriormente hizo pública una carta en la que rechazó que existiera un consenso entre todos los integrantes del grupo parlamentario.
Morena determinó que Higinio Martínez será su propuesta para sustituir a Laura Itzel Castillo Juárez al frente de la Cámara Alta. La decisión fue respaldada por los legisladores presentes, pero la ausencia de Noroña marcó una diferencia frente a la aparente unanimidad.
En su posicionamiento, Fernández Noroña sostuvo que la definición de la nueva Mesa Directiva no se realizó mediante un proceso abierto en el que los senadores pudieran expresar su voto de manera secreta.
El legislador cuestionó que la candidatura de Higinio Martínez fuera presentada como resultado de un consenso y consideró que el procedimiento representa una forma de conducción política con la que no está de acuerdo.
Noroña también acusó que la decisión implicó una postura de acercamiento excesivo con la oposición, al considerar que la próxima presidencia del Senado debería mantener una posición más firme frente a los grupos opositores.
El senador calificó como un error que, bajo el argumento del consenso, se tomen decisiones políticas que posteriormente puedan quedar sin responsables claros.
La bancada mayoritaria eligió al senador mexiquense Higinio Martínez Miranda para encabezar la Mesa Directiva durante el tercer año de la actual Legislatura.
Martínez cuenta con una larga trayectoria política en el Estado de México y dentro de la izquierda mexicana. Su perfil ha sido asociado con la negociación y la construcción de acuerdos, características que también han sido destacadas ante la necesidad de mantener comunicación con las distintas fuerzas políticas representadas en el Senado.
La propuesta deberá ser sometida al Pleno del Senado para su ratificación y, de obtener la mayoría requerida, Higinio Martínez asumirá la presidencia de la Cámara Alta a partir del 1 de septiembre.
Noroña asegura que ya no busca otro cargo
Además de cuestionar el procedimiento, Fernández Noroña afirmó que ya no tiene aspiraciones para ocupar algún cargo dentro del Senado.
El legislador había expresado previamente su interés en volver a presidir la Mesa Directiva, pero durante las últimas semanas su posibilidad de permanecer al frente de la Cámara Alta perdió respaldo dentro de la bancada de Morena.
Su ausencia durante la plenaria en la que se definió a Higinio Martínez terminó por evidenciar las diferencias internas en torno a la sucesión.
Noroña sostuvo que su ausencia representa precisamente una ruptura del supuesto consenso con el que se presentó la decisión.
El reclamo del senador no se limitó a la designación de quien encabezará el Senado.
Fernández Noroña señaló que el procedimiento refleja, a su juicio, una tendencia hacia un mayor “verticalismo” dentro de la Cuarta Transformación.
También cuestionó que algunas decisiones relevantes sean tomadas fuera de los espacios formales de discusión de la bancada y posteriormente presentadas como acuerdos consensuados.
Su posicionamiento abre una nueva discusión dentro de Morena sobre la manera en que se toman decisiones internas, particularmente de cara al periodo legislativo que comenzará el próximo 1 de septiembre y a un escenario político que estará marcado por la preparación de las elecciones intermedias de 2027.
Mientras Noroña cuestionó la designación, Higinio Martínez ha planteado una conducción basada en el diálogo y la conciliación con las distintas fuerzas políticas.
El senador mexiquense ha señalado que buscará mantener una relación institucional con la oposición y privilegiar los acuerdos dentro de la Cámara Alta.
Su perfil representa una diferencia respecto a la postura más confrontativa que caracterizó algunos momentos de la gestión de Noroña al frente del Senado.
La llegada de Martínez se dará además en un año político relevante, debido a que el Congreso deberá procesar distintas reformas y asuntos de alto impacto antes de las elecciones de 2027.
La designación de la nueva Mesa Directiva ocurre mientras Morena busca mantener la cohesión de su mayoría en el Senado.
Aunque la bancada respaldó la candidatura de Higinio Martínez, el desacuerdo público de Noroña evidenció que existen diferencias sobre la estrategia política que deberá seguir la Cámara Alta.
La principal discusión se centra en el papel que debe asumir Morena frente a la oposición: mientras algunos legisladores plantean privilegiar el diálogo y la construcción de acuerdos, Noroña considera que el contexto político exige una posición más firme.
La elección definitiva de la Mesa Directiva corresponderá al Pleno del Senado al inicio del nuevo periodo ordinario de sesiones.
Con ello, Higinio Martínez se perfila para asumir la presidencia de la Cámara Alta, mientras Fernández Noroña deja clara su inconformidad con el proceso y advierte sobre lo que considera un cambio en la forma de tomar decisiones dentro del movimiento.


































