En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, Hermosillo inauguró la Plaza de las Buscadoras, un espacio de memoria dedicado a las mujeres, familias y colectivos que mantienen la búsqueda de personas desaparecidas en Sonora.
El nuevo memorial se encuentra en el Centro Histórico de Hermosillo, en la zona de los bulevares Rosales y Pino Suárez, y fue concebido como un punto para preservar la memoria de las víctimas, visibilizar las fichas de búsqueda y reconocer la labor de quienes continúan recorriendo distintos lugares en busca de sus seres queridos.
La ceremonia de inauguración fue encabezada por el presidente municipal Antonio Astiazarán, acompañado por integrantes de colectivos de búsqueda, entre ellas Cecilia Delgado, de Buscadoras por la Paz Sonora, y Cecilia Flores, de Madres Buscadoras de Sonora.
La creación de la plaza surgió a partir de una propuesta impulsada por Cecilia Delgado ante el Ayuntamiento de Hermosillo.
El proyecto comenzó a tomar forma desde 2025 y posteriormente se concretó la construcción de este espacio, pensado no solamente como un monumento, sino como un sitio permanente para recordar a las personas que continúan desaparecidas y reconocer a las familias que mantienen activa su búsqueda.
La plaza tiene una superficie aproximada de 450 metros cuadrados y representó una inversión superior al millón de pesos.
Uno de sus elementos centrales es una escultura de aproximadamente dos metros de altura que representa a una mujer buscadora con una pala, símbolo de las jornadas de búsqueda que realizan los colectivos en distintos puntos de Sonora.
La inauguración se realizó después de una marcha convocada por colectivos de búsqueda para conmemorar el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
El contingente recorrió parte de la zona Centro de Hermosillo hasta llegar al nuevo espacio. De acuerdo con reportes locales, participaron alrededor de 200 personas, entre familiares y personas cercanas a las familias de desaparecidos.
La plaza queda así vinculada directamente con las movilizaciones que cada año realizan los colectivos para exigir la localización de sus familiares y mantener visibles sus historias.
Un lugar para mantener presentes sus rostros
Además de la escultura, el espacio contempla áreas destinadas a colocar fichas de búsqueda de personas desaparecidas.
Con ello, el memorial busca convertirse en un sitio donde las familias puedan mantener presentes los rostros y nombres de quienes continúan sin ser localizados.
Para los colectivos, la plaza representa un reconocimiento a una labor que durante años han realizado directamente en campo y también un homenaje a las buscadoras que fallecieron sin lograr encontrar a sus familiares.
La intención es que el espacio permanezca como un punto de encuentro, memoria y visibilización para las familias
Aunque la construcción del memorial representa un reconocimiento a las familias buscadoras, la inauguración ocurre mientras la problemática de las desapariciones continúa vigente en Sonora y en el resto del país.
Los colectivos siguen realizando labores de búsqueda y acompañamiento de familias que esperan localizar a sus seres queridos.
En Sonora, grupos como Buscadoras por la Paz y Madres Buscadoras de Sonora han mantenido durante años actividades de búsqueda y difusión de fichas, convirtiéndose en actores visibles en la exigencia de respuestas para las familias de personas desaparecidas.
Por ello, para quienes integran estos colectivos, la plaza representa tanto un homenaje como un recordatorio de que la búsqueda continúa.
La Plaza de las Buscadoras se incorpora desde ahora al paisaje urbano del Centro Histórico de Hermosillo como un espacio dedicado a la memoria de las personas desaparecidas y a quienes no han dejado de buscarlas.
La escultura de la mujer con la pala concentra el significado del sitio: representa a las madres y familiares que han recorrido caminos, cerros y otros lugares en busca de respuestas.
La administración municipal señaló que el espacio busca reconocer esa lucha y ofrecer un punto permanente para preservar la memoria de las víctimas.
Para los colectivos, sin embargo, el verdadero significado de la plaza va más allá del monumento: mientras existan personas desaparecidas, la búsqueda continuará y sus familias seguirán exigiendo que regresen a casa.


































