Ciudad de México; 13 de junio de 2026.- La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, afirmó que ninguna autorización ambiental debe interpretarse como un permiso absoluto, al referirse al polémico proyecto de planta de amoniaco en Topolobampo.
La funcionaria subrayó que los permisos otorgados en materia ambiental están sujetos a revisión constante, especialmente en casos como el de la planta promovida por la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), que ha generado inconformidad social y cuestionamientos técnicos.
Durante su posicionamiento, Bárcena enfatizó que es necesario revisar el historial de autorizaciones, así como posibles inconsistencias en los estudios de impacto ambiental presentados a lo largo del proyecto.
Indicó que se impulsarán mesas técnicas para analizar a fondo los riesgos ambientales y la legalidad de los permisos, con el objetivo de brindar certeza tanto a la población como a las autoridades involucradas.
El proyecto, ubicado en la Bahía de Ohuira, ha sido objeto de controversia desde hace años debido a posibles afectaciones a ecosistemas marinos, manglares y actividades pesqueras de comunidades locales.
Bárcena reiteró que el desarrollo económico no debe estar por encima de la protección ambiental, por lo que dejó claro que, en caso de detectarse irregularidades, las autoridades podrían actuar incluso con la suspensión o clausura del proyecto.
La declaración ocurre en medio de un contexto de presión social y debate público sobre megaproyectos en zonas ambientalmente sensibles, donde organizaciones civiles y comunidades han exigido mayor transparencia y cumplimiento de la ley.


































