El senador estadounidense Marco Rubio asistió al partido inaugural de la selección de Estados Unidos en la Copa del Mundo 2026, en representación del expresidente Donald Trump.
El encuentro, en el que el conjunto estadounidense enfrentó a Paraguay, marcó el inicio de la participación del equipo anfitrión en el torneo, en medio de un ambiente de alta expectativa tanto deportiva como política.
Durante el evento, Rubio compartió palco con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, lo que evidenció la relevancia diplomática del torneo, considerado uno de los eventos deportivos más importantes a nivel global.
La presencia del senador se da en un contexto donde el Mundial 2026, organizado de manera conjunta por Estados Unidos, México y Canadá, también ha sido utilizado como una plataforma de proyección política e internacional.
De acuerdo con reportes, la asistencia de Rubio en representación de Trump refuerza el interés del entorno político estadounidense por mantener presencia en eventos de alto impacto mediático, especialmente en un escenario donde el deporte y la diplomacia convergen.
El Mundial no solo representa una competencia deportiva, sino también una vitrina global en la que líderes y figuras políticas buscan posicionarse ante audiencias internacionales, aprovechando la atención que genera el torneo.


































