A seis meses de su salida de la Secretaría de Educación Pública (SEP), el exdirector de Materiales Educativos, Marx Arriaga, denunció que la dependencia federal aún no le ha cubierto su liquidación, situación que —asegura— lo ha llevado a tomar medidas extremas para enfrentar compromisos económicos.
A través de redes sociales, el exfuncionario afirmó que, ante la falta de pago, se ha visto obligado a poner en venta herramientas de trabajo e incluso una propiedad, con el fin de hacer frente a deudas e intereses acumulados.
“La SEP no me da mi liquidación y me veo en la necesidad de rematar las herramientas de trabajo”, expresó públicamente, al tiempo que señaló dificultades financieras derivadas de esta situación.
El caso revive la polémica en torno a su salida de la SEP, ocurrida en febrero de 2026, cuando fue destituido en medio de desacuerdos sobre los contenidos de los libros de texto de la llamada Nueva Escuela Mexicana.
Desde entonces, Arriaga ha mantenido una postura crítica frente a las decisiones de la dependencia, asegurando que su salida estuvo relacionada con su negativa a modificar ciertos contenidos educativos.
La denuncia abre nuevamente el debate sobre los procesos administrativos dentro del gobierno federal, así como las condiciones laborales de funcionarios tras su salida del servicio público. Hasta el momento, la SEP no ha emitido una postura pública detallada sobre el señalamiento.


































