La audiencia se realizó en Manhattan ante el juez federal Alvin Hellerstein. Durante la comparecencia, Maduro calificó los señalamientos como falsos y rechazó el contenido de la acusación. Flores también negó las imputaciones y afirmó que es inocente. El juez registró la declaración de no culpabilidad de ambos.
Los nuevos cargos fueron incorporados a una acusación formal presentada el 8 de octubre por la Fiscalía de Estados Unidos. Según los fiscales, Maduro y Flores habrían supervisado y respaldado un sistema de represión que utilizaba la violencia física y psicológica para obtener información, castigar a personas consideradas disidentes y contener a la oposición política.
Entre los presuntos abusos descritos en el expediente se encuentran golpizas, asfixia, descargas eléctricas, privación de alimentos y amenazas contra familiares de personas detenidas. La acusación también menciona a tres ciudadanos estadounidenses entre las presuntas víctimas.
Las autoridades estadounidenses sostienen que Maduro habría dado indicaciones sobre métodos de interrogatorio y solicitado información sobre el trato que recibían determinados detenidos. En uno de los episodios señalados, ocurrido en 2014, habría pedido intensificar la presión sobre militares sospechosos de conspirar contra su gobierno. En el caso de Flores, la Fiscalía le atribuye haber respaldado el sistema y ordenado actos de tortura en situaciones específicas.
Sin embargo, Maduro y Flores no están acusados de ejecutar personalmente las torturas, sino de presuntamente conspirar para cometerlas y de dirigir o facilitar acciones de funcionarios estatales. Los señalamientos forman parte de la acusación de la Fiscalía y deberán ser examinados durante el proceso judicial. Ambos mantienen su declaración de no culpabilidad y se presumen inocentes mientras no se demuestre lo contrario ante un tribunal.
La nueva imputación amplía el caso penal que la pareja ya enfrentaba en Estados Unidos por presuntos delitos relacionados con narcotráfico, conspiración para importar cocaína y armas. Maduro y Flores fueron capturados en Caracas el 3 de enero de 2026 durante una operación militar estadounidense y trasladados a Nueva York, donde permanecen detenidos.
Debido a la incorporación de los nuevos cargos, el juez fijó el inicio del juicio para el 14 de junio de 2027. La causa representa una nueva etapa del proceso judicial contra el exmandatario venezolano, quien gobernó el país desde 2013 hasta su captura.



































