Marcelo Ebrard pidió que su nombre deje de figurar entre los posibles aspirantes a la Presidencia de México en 2030, al asegurar que actualmente está concentrado en sus responsabilidades como secretario de Economía. La declaración se produjo en medio de las especulaciones sobre quiénes podrían competir por la candidatura de Morena y sus aliados en la próxima sucesión presidencial.
A su salida de una comparecencia ante la Cámara de Diputados, el funcionario fue cuestionado sobre el respaldo que el Partido Verde ha expresado a favor de Omar García Harfuch, actual secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, como posible perfil para la contienda de 2030.
Ante las preguntas, Ebrard respondió: “Por favor, si quieres quítame de la lista. Me harías un favor, quítame, bórrame. Yo estoy en mi trabajo”.
Con esas palabras, el titular de Economía se desmarcó de las versiones que lo colocan entre los posibles contendientes, aunque no anunció formalmente una renuncia a buscar la candidatura presidencial en el futuro. Su declaración se centró en su actividad actual y en su intención de no participar en las especulaciones sobre la sucesión.
El tema comienza a tomar relevancia dentro de Morena y sus partidos aliados, aun cuando faltan varios años para la elección presidencial. Entre los nombres que han aparecido en las conversaciones políticas se encuentra García Harfuch, cuyo perfil ha recibido muestras públicas de respaldo, además del propio Ebrard, quien cuenta con una larga trayectoria en el servicio público.
La comparecencia de Ebrard ante los legisladores se realizó como parte de la revisión del Segundo Informe de Gobierno. Durante su intervención también abordó asuntos económicos y las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos, incluido el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El secretario sostuvo que las conversaciones comerciales con el gobierno estadounidense continúan y adelantó que se prevé una nueva ronda bilateral antes de que concluya 2026. Estos temas forman parte de las prioridades de su dependencia en un contexto de incertidumbre sobre el futuro de la relación comercial regional.
Por ahora, la declaración de Ebrard marca distancia respecto a las especulaciones sobre 2030, pero no constituye por sí misma una definición definitiva sobre sus aspiraciones políticas. La eventual selección de la candidatura presidencial todavía se encuentra lejos y dependerá de los procesos internos y las decisiones que adopten los partidos en los próximos años.



































