El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, visitó China este sábado 24 de octubre y cruzó el nuevo puente sobre el río Yalu para llegar a la ciudad fronteriza de Dandong, en una visita que pone de relieve el acercamiento entre ambos países y sus planes para ampliar la cooperación económica y comercial.
Durante su estancia, Kim se reunió con Wang Huning, uno de los principales dirigentes del Partido Comunista chino, y participó en actividades destinadas a reafirmar los vínculos históricos entre Pekín y Pyongyang. La agenda incluyó un homenaje a los soldados chinos que combatieron junto a Corea del Norte durante la Guerra de Corea, así como un recorrido por una fábrica de automóviles.
El desplazamiento ocurre pocos días después de la apertura del Nuevo Puente del Río Yalu, una infraestructura de aproximadamente tres kilómetros de longitud y cuatro carriles que conecta Dandong, en la provincia china de Liaoning, con Sinuiju, en territorio norcoreano. Aunque su construcción quedó terminada en 2014, la falta de obras de acceso e instalaciones aduaneras del lado norcoreano retrasó durante años su entrada en funcionamiento. Finalmente, fue inaugurado el 15 de octubre de 2026.
La infraestructura está diseñada para facilitar el tránsito de vehículos, mercancías y transporte pesado entre ambos territorios. Su operación representa una oportunidad para ampliar el intercambio comercial y reducir las limitaciones logísticas que durante años afectaron uno de los principales puntos de conexión terrestre entre los dos países.
Durante el encuentro, Wang Huning planteó aprovechar la apertura del puente para impulsar el comercio y los intercambios entre las poblaciones. Kim, por su parte, expresó su disposición a fortalecer la amistad histórica y ampliar la cooperación práctica con China, aunque no se dieron a conocer acuerdos económicos concretos derivados de la visita.
La relación entre Pekín y Pyongyang tiene una larga historia política y militar. China ha sido el principal respaldo económico y diplomático de Corea del Norte, mientras que ambos gobiernos mantienen como referencia común su participación en la Guerra de Corea, conflicto que enfrentó a Corea del Norte y Corea del Sur entre 1950 y 1953 y terminó con un armisticio, sin un tratado de paz definitivo.
La visita también se produce en vísperas del aniversario de la intervención de las tropas chinas en aquella guerra, conmemorado el 25 de octubre. El homenaje realizado por Kim en Dandong subraya la importancia que ambos gobiernos continúan atribuyendo a ese pasado compartido.
En los últimos años, Corea del Norte también ha profundizado sus vínculos con Rusia, especialmente en el contexto de la guerra en Ucrania. Ese acercamiento ha ampliado las opciones de respaldo internacional para el gobierno norcoreano, aunque China continúa siendo un socio central para su economía y su comercio exterior.
El viaje de Kim se desarrolla además antes de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), prevista para noviembre en China, donde se espera la participación del presidente estadounidense Donald Trump. En las últimas semanas surgieron especulaciones sobre un posible encuentro entre Trump y Kim, pero hasta este sábado no había confirmación de una reunión.
La visita a Dandong y el uso del nuevo puente envían una señal de continuidad en los vínculos entre China y Corea del Norte. Más allá del simbolismo político, la infraestructura abre una vía para fortalecer el comercio fronterizo y ampliar la cooperación entre dos gobiernos que buscan consolidar su relación en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas.




































