La búsqueda de Miriam Cruz Alpuche, de 55 años, y su nieta Ariana Scarlett Velázquez Cruz, de 12, terminó con el hallazgo sin vida de ambas en el municipio de Ostuacán. Días después de su desaparición, los resultados forenses difundidos sobre el caso aportaron nuevos elementos sobre las agresiones que sufrió la menor y las causas de muerte de las dos víctimas.
De acuerdo con información publicada por TV Azteca Noticias este sábado 24 de octubre, la necropsia practicada a Ariana estableció que murió por asfixia mecánica por estrangulamiento y que sufrió una agresión sexual. Los resultados se suman a la investigación ministerial para esclarecer las circunstancias del crimen e identificar a las personas responsables.
En el caso de Miriam Cruz Alpuche, los estudios forenses determinaron que murió a consecuencia de una hemorragia aguda provocada por lesiones con un objeto punzocortante en el cuello.
Ambas habían sido reportadas como desaparecidas desde el lunes 19 de octubre, cuando salieron de su domicilio para dirigirse a un rancho familiar en la zona de Ribera Tanchichal, donde tenían previsto revisar una vaca que había parido recientemente.
Al pasar las horas sin que regresaran, familiares y habitantes de la comunidad comenzaron a buscarlas y solicitaron la intervención de las autoridades. La búsqueda se extendió por caminos rurales, terrenos y zonas cercanas a un arroyo, con la participación de pobladores, elementos de seguridad y personal especializado.
El cuerpo de Miriam fue localizado el miércoles 21 de octubre. El hallazgo elevó la preocupación por el paradero de Ariana, cuya búsqueda continuó durante dos días más.
Fue hasta el viernes 23 de octubre cuando las autoridades confirmaron la localización sin vida de la niña en la comunidad de Tanchichal. En el operativo participaron distintas corporaciones y equipos de búsqueda, incluidos binomios caninos, que recorrieron la zona para ubicar a la menor.
Tras conocerse ambos hallazgos, la Fiscalía General del Estado de Chiapas informó que asignó un equipo especializado integrado por agentes de investigación y peritos de las fiscalías contra Feminicidio y contra Homicidio, así como de la Fiscalía de Distrito Norte, para esclarecer los hechos.
La dependencia señaló que continuará con las diligencias para establecer las circunstancias de las muertes y determinar las responsabilidades correspondientes. Hasta la información disponible este sábado, no se habían anunciado públicamente detenciones relacionadas con el caso.
La muerte de la niña y su abuela provocó consternación en Ostuacán y llamados de organizaciones feministas para que se haga justicia. La colectiva 50+1 condenó los hechos y pidió una investigación exhaustiva, al tiempo que exigió que las autoridades esclarezcan lo ocurrido.
Los resultados de las necropsias representan nuevos elementos dentro de una investigación que aún debe establecer quiénes participaron en las agresiones y cuál fue la secuencia de los hechos. Las autoridades no han dado a conocer públicamente un móvil confirmado.
Con la localización de ambas víctimas concluyó el operativo de búsqueda, pero el caso permanece abierto. La Fiscalía deberá continuar integrando pruebas, testimonios y resultados periciales para identificar a los responsables y determinar las consecuencias legales correspondientes.



































