El activista ambiental y comunicador Alex Serna fue localizado sin vida en el municipio de Zihuatanejo, Guerrero, luego de permanecer desaparecido por varios días, en un caso que ha generado indignación y exigencias de justicia por parte de organizaciones civiles y la sociedad.

De acuerdo con información confirmada por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Guerrero, Serna —quien en vida llevaba el nombre de Manuel Alejandro Moreno Serna— fue visto por última vez el pasado 20 de junio de 2026. Tras su desaparición, familiares y conocidos iniciaron su búsqueda, la cual culminó con la confirmación de su fallecimiento días después.

El activista, de 39 años, era conocido por su labor en redes sociales, donde documentaba presuntos daños ambientales y señalaba irregularidades en proyectos empresariales de la región de la Costa Grande. Entre sus denuncias destacaban acusaciones contra una empresa relacionada con la industria del mango, a la que señalaba por operar sin permisos y afectar recursos naturales.

Meses antes de su desaparición, Serna había denunciado públicamente haber recibido amenazas. Incluso compartió mensajes intimidatorios en los que se advertía que conocían su ubicación, lo que encendió alertas entre sus seguidores y organizaciones defensoras de derechos humanos.

El hallazgo de su cuerpo se dio tras casi dos semanas de incertidumbre. Reportes indican que inicialmente fue localizado un cadáver en el municipio de Petatlán, Guerrero, el cual posteriormente fue identificado por sus familiares mediante pruebas periciales.

Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado no ha emitido un informe detallado sobre las causas de su muerte, lo que ha incrementado la preocupación sobre la impunidad en casos que involucran a defensores del medio ambiente.

Organizaciones como Artículo 19 condenaron el asesinato y exigieron a las autoridades realizar una investigación pronta, exhaustiva e imparcial, considerando como línea principal su labor como comunicador y activista.

Este caso se suma a un contexto preocupante en México, considerado uno de los países más peligrosos para defensores ambientales. Tan solo en 2025 se documentaron más de 300 agresiones contra activistas, muchas de ellas relacionadas con la defensa del agua, el territorio y los recursos naturales.

La muerte de Alex Serna no solo deja un vacío entre quienes seguían su trabajo, sino que también reabre el debate sobre la seguridad de quienes denuncian irregularidades ambientales y la urgencia de garantizar su protección.