La violencia contra la prensa en México mantiene cifras alarmantes. Desde el año 2000, al menos 178 periodistas han sido asesinados en el país en hechos posiblemente relacionados con su labor informativa, de acuerdo con datos de la organización Artículo 19.

El informe más reciente advierte que el estado de Veracruz se mantiene como la entidad más peligrosa para ejercer el periodismo, concentrando el mayor número de casos a nivel nacional, con más de tres decenas de comunicadores asesinados en las últimas dos décadas.

Esta tendencia ha sido constante a lo largo de distintos sexenios, lo que refleja un problema estructural de violencia, impunidad y falta de garantías para la libertad de expresión en el país. Según registros de la organización, los asesinatos de periodistas han ocurrido en todos los gobiernos recientes, sin que se logre frenar esta problemática.

Además, organizaciones internacionales y reportes recientes coinciden en que México continúa siendo uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo fuera de zonas de guerra. Casos recientes, como el asesinato de la periodista Roxana Guzmán en Veracruz, han vuelto a encender las alertas sobre los riesgos que enfrentan los comunicadores.

En este contexto, Artículo 19 ha reiterado la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección a periodistas, garantizar investigaciones efectivas y combatir la impunidad, que en la mayoría de los casos impide que los responsables sean sancionados.

La organización también ha señalado que, mientras no existan condiciones reales de seguridad y justicia, el ejercicio periodístico en diversas regiones del país seguirá representando un alto riesgo.