La indignación por el feminicidio de Ariana, de 12 años, y su abuela Miriam desató una jornada de violencia en Ostuacán, Chiapas, donde pobladores arrebataron a uno de los detenidos a elementos policiales y lo golpearon hasta causarle la muerte. El segundo sospechoso fue rescatado por las autoridades.
La Secretaría de Seguridad del Pueblo confirmó que uno de los dos hombres detenidos por su presunta participación en el doble feminicidio murió tras ser agredido por habitantes del municipio, luego de que los pobladores superaran a los policías que los custodiaban.
Los hechos ocurrieron la noche del sábado 24 de octubre, después de que se dio a conocer la detención de los presuntos implicados. Decenas de personas se concentraron en las inmediaciones de la presidencia municipal y trataron de impedir que los sospechosos fueran trasladados ante el Ministerio Público.
Durante los disturbios, los habitantes utilizaron piedras y palos para enfrentar a los agentes. En medio de la confrontación, uno de los detenidos fue arrebatado a los policías y golpeado por la multitud hasta morir.
El segundo hombre fue rescatado por las corporaciones de seguridad, mientras las autoridades desplegaron un operativo en la zona para atender la situación.
Horas antes de los hechos violentos, el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, había informado que ya había detenidos por los asesinatos de Ariana y Miriam.
Tras conocerse el linchamiento, el mandatario llamó a los habitantes de Ostuacán a confiar en las autoridades y permitir que se aplique la ley.
El gobernador advirtió que tomar la justicia por propia mano puede provocar más violencia y afectar incluso a personas inocentes. También pidió actuar con prudencia y dejar que las instituciones conduzcan las investigaciones.
La muerte de uno de los detenidos ocurrió después de que las autoridades habían anunciado avances en el caso, por lo que la agresión abrió un nuevo frente de atención para las corporaciones de seguridad.
Ariana, de 12 años, y su abuela Miriam Cruz Alpuche desaparecieron el lunes 19 de octubre, luego de salir hacia terrenos de la comunidad de Tanchichal, en el municipio de Ostuacán.
La búsqueda terminó con el hallazgo sin vida de ambas. El cuerpo de Miriam fue localizado el miércoles 21 de octubre, mientras que el de la menor fue encontrado el viernes 23.
De acuerdo con los resultados periciales informados por la Fiscalía General del Estado, Miriam murió por una hemorragia aguda derivada de lesiones en los vasos sanguíneos del cuello provocadas con un objeto punzocortante.
En el caso de Ariana, la necropsia estableció que murió por asfixia mecánica por estrangulamiento. La Fiscalía también informó que la niña sufrió una agresión sexual.
Los asesinatos provocaron indignación entre familiares y habitantes de la región, quienes exigieron que los responsables fueran detenidos y sancionados.
Aunque las autoridades lograron capturar a dos presuntos implicados, uno murió durante el linchamiento y el otro quedó bajo resguardo policial. Las investigaciones deberán continuar para esclarecer los feminicidios y determinar las responsabilidades correspondientes.



































