Corea del Norte exhibió piezas de artillería autopropulsada cerca de la frontera con Corea del Sur, en medio de un nuevo repunte de las tensiones militares y diplomáticas entre ambos países.

El 26 de octubre, observadores ubicados en territorio surcoreano detectaron tres vehículos blindados norcoreanos en una posición visible cerca de la frontera, con sus cañones orientados hacia el sur. La agencia surcoreana Yonhap identificó las unidades como obuses autopropulsados de 122 milímetros.

La presencia de este armamento en un sitio tan expuesto llamó la atención por tratarse de una exhibición poco habitual de artillería norcoreana cerca de la zona fronteriza. En las inmediaciones también fueron observados entre 20 y 30 soldados realizando trabajos de instalación de cercas dentro de la zona desmilitarizada.

Tensiones por un incidente con minas

El despliegue ocurre mientras Pyongyang y Seúl mantienen un nuevo enfrentamiento diplomático por la explosión de una mina registrada el 21 de septiembre en la zona desmilitarizada, que dejó a tres soldados surcoreanos heridos.

Corea del Sur sostiene que la mina fue colocada por tropas norcoreanas al sur de la línea de demarcación militar, lo que constituiría una violación del armisticio que puso fin a los combates de la Guerra de Corea. El Mando de las Naciones Unidas, encargado de supervisar el cumplimiento del acuerdo, también señaló que la colocación de una mina al otro lado de la línea contravendría el armisticio.

Corea del Norte rechaza las acusaciones y sostiene que Seúl utiliza el incidente para presentar sus trabajos de fortificación fronteriza como una incursión militar.

En una carta dirigida al Consejo de Seguridad de la ONU, Pyongyang reiteró sus señalamientos contra el Gobierno surcoreano y advirtió que cualquier vulneración de su soberanía podría provocar medidas de autodefensa.

Preocupación por una posible escalada

La exhibición de artillería se produce en una frontera fuertemente militarizada, donde ambos países han incrementado las medidas de vigilancia y reforzado sus posiciones.

Analistas surcoreanos consideran que mostrar las piezas de artillería en una ubicación tan visible podría interpretarse como una señal de fuerza y una advertencia sobre la intención norcoreana de hacer cumplir sus políticas fronterizas mediante la fuerza.

El Gobierno de Corea del Sur ha propuesto conversaciones militares para aclarar la ubicación de la línea de demarcación, restablecer canales de comunicación y prevenir enfrentamientos accidentales. Sin embargo, no está claro si Pyongyang aceptará la propuesta.

Por ahora, la presencia de los obuses cerca de la frontera eleva la preocupación en una región donde los desacuerdos sobre los límites militares y las acusaciones mutuas mantienen latente el riesgo de un incidente entre las fuerzas de ambos países.