Un operativo interinstitucional en Mazatlán, Sinaloa, dejó como saldo la detención de 28 personas, así como el aseguramiento de un importante arsenal y miles de cartuchos útiles, en una acción coordinada entre fuerzas federales y estatales.

Los hechos ocurrieron en la comunidad de El Roble, donde autoridades desplegaron un dispositivo de seguridad tras labores de inteligencia que apuntaban a la presencia de un grupo armado en la región. Durante la intervención, fueron aseguradas al menos 15 armas largas tipo fusil, cerca de 3 mil cartuchos útiles —principalmente calibre 7.62—, así como munición de alto poder, incluidos cartuchos calibre .50.

Además, las fuerzas de seguridad decomisaron 94 cargadores abastecidos, equipo táctico y chalecos con placas balísticas, lo que evidencia la capacidad operativa del grupo intervenido.

Entre las 28 personas detenidas se encuentran también al menos dos mujeres. De acuerdo con los reportes, los implicados presuntamente estarían vinculados a actividades del crimen organizado, aunque será la autoridad correspondiente la que determine su situación jurídica.

El operativo fue ejecutado por elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional y corporaciones estatales durante recorridos terrestres de vigilancia, como parte de una estrategia basada en labores de inteligencia para ubicar y desarticular células delictivas en zonas rurales.

A diferencia de operativos reactivos, esta acción forma parte de un esquema de patrullajes estratégicos enfocados en contener la presencia de grupos armados y recuperar el control territorial en puntos clave del estado.

Este golpe al crimen ocurre en un contexto de creciente violencia en Sinaloa, donde en los últimos meses se ha observado un desplazamiento de los conflictos hacia el sur de la entidad, incluyendo Mazatlán. Especialistas y reportes recientes advierten sobre disputas internas entre organizaciones criminales, lo que ha derivado en enfrentamientos, desapariciones y desplazamientos forzados.

Aunque Mazatlán mantiene su actividad turística, la presencia de fuerzas federales se ha intensificado como medida para contener estos brotes de violencia.

Las autoridades reiteraron su compromiso de mantener operativos permanentes para debilitar a estas organizaciones y reforzar la seguridad en la región, en medio de un escenario que refleja el nivel de armamento y organización con el que operan estos grupos.