El papa León XIV hizo este domingo un llamado urgente para proteger a la población civil afectada por los conflictos armados en Sudán, Ucrania y Rusia, al pedir corredores humanitarios para los habitantes sudaneses y el cese de los ataques contra objetivos civiles en la guerra entre Moscú y Kiev.
Durante su mensaje posterior al rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Pontífice expresó especial preocupación por la situación en Sudán, particularmente en la ciudad de El Obeid, donde en las últimas semanas se han intensificado los ataques con drones.
León XIV pidió a las autoridades sudanesas garantizar corredores humanitarios que permitan atender y proteger a la población civil, además de solicitar a la comunidad internacional respaldar los esfuerzos encaminados a conseguir un alto el fuego inmediato.
El conflicto en Sudán comenzó en abril de 2023 con los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas del país y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR). Desde entonces, la violencia ha provocado decenas de miles de muertes y el desplazamiento de millones de personas.
La situación en El Obeid ha generado particular preocupación internacional debido al incremento de los ataques con drones. Naciones Unidas ha advertido sobre el deterioro de las condiciones humanitarias y los riesgos para la población en la región de Kordofán.
El Pontífice también se refirió a la guerra entre Rusia y Ucrania, ante el aumento de las víctimas civiles. Señaló que continúan llegando reportes de personas inocentes muertas y heridas, incluidos niños, y renovó su llamado para que ambas partes respeten el derecho humanitario.
En ese sentido, pidió detener los ataques que afectan a objetivos civiles y llamó a abandonar la escalada de violencia para abrir espacio a la diplomacia y al diálogo.
El mensaje del Papa ocurre después de una nueva jornada de ataques entre Rusia y Ucrania, que dejó víctimas en ambos países. León XIV expresó su cercanía con las familias afectadas y pidió que se detenga una dinámica de violencia que, advirtió, solamente genera más sufrimiento.
El llamado del Pontífice coloca nuevamente la situación de los civiles en el centro de su mensaje internacional, con una petición dirigida no solamente a las partes involucradas en los conflictos, sino también a la comunidad internacional para impulsar vías diplomáticas que permitan avanzar hacia acuerdos de paz.

































