Rusia y Ucrania intercambiaron ataques durante la noche del sábado y las primeras horas del domingo, dejando al menos siete personas muertas y decenas de heridas, de acuerdo con reportes de autoridades de ambos países.

En territorio ruso, autoridades informaron que cinco personas murieron y alrededor de dos docenas resultaron heridas durante ataques atribuidos a drones ucranianos. Entre los lesionados se encuentra un niño de cuatro años, según los reportes difundidos tras la ofensiva nocturna.

Uno de los puntos afectados fue la región de Bélgorod, cercana a la frontera con Ucrania, donde se registraron víctimas y daños como consecuencia de los ataques. Las autoridades rusas responsabilizaron a las fuerzas ucranianas por la ofensiva.

Del lado ucraniano, autoridades locales reportaron también víctimas mortales y personas heridas después de una serie de ataques rusos durante la misma noche. La ciudad de Odesa se encontraba entre las zonas afectadas, donde los servicios de emergencia trabajaron para controlar incendios y atender los daños provocados en zonas residenciales.

Los ataques se producen mientras continúa la intensificación de las ofensivas aéreas entre ambos países. Rusia ha incrementado el uso de drones y misiles contra distintas regiones de Ucrania, mientras Kiev mantiene ataques con drones contra objetivos dentro del territorio ruso.

La nueva jornada de violencia ocurre además en un momento en que la guerra sigue sin alcanzar un acuerdo de paz, con ambas partes manteniendo sus operaciones militares y acusándose mutuamente de atacar infraestructura y población civil.

Los reportes iniciales podrían modificarse conforme continúen las labores de emergencia y las autoridades actualicen el número de víctimas.