El Gobierno federal aseguró que México atraviesa una reducción “sin precedente” en los homicidios dolosos, al registrar una caída de hasta 49% en este delito durante la actual administración, de acuerdo con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
El funcionario destacó que esta tendencia a la baja es resultado de la estrategia nacional de seguridad implementada desde el inicio del actual gobierno, la cual ha incluido operativos coordinados, detenciones relevantes y aseguramientos de armas y drogas.
Datos oficiales refieren que, desde finales de 2024 hasta abril de 2026, los homicidios han disminuido de manera sostenida, con reducciones cercanas al 40% en el promedio diario, alcanzando niveles no vistos en varios años.
Además, se reporta que el número de asesinatos diarios ha bajado significativamente, con decenas de casos menos por día en comparación con el arranque de la administración, lo que ha sido presentado como uno de los principales logros en materia de seguridad.
Este comportamiento también ha sido respaldado por análisis recientes que señalan una tendencia descendente en la violencia homicida, aunque en porcentajes ligeramente distintos, lo que confirma un cambio en la dinámica delictiva a nivel nacional.
Sin embargo, el panorama no está exento de contrastes. A pesar de la reducción en cifras oficiales, el país continúa enfrentando episodios de violencia ligados al crimen organizado, así como conflictos internos entre cárteles que mantienen focos rojos en diversas regiones.
Incluso reportes recientes advierten que, pese a las detenciones y operativos contra grupos criminales, persisten hechos de alto impacto como enfrentamientos, desapariciones y crisis de seguridad localizadas, reflejando la complejidad del fenómeno.
En este contexto, especialistas han señalado que si bien la disminución en homicidios representa un avance relevante, el desafío radica en consolidar estos resultados y traducirlos en una percepción de seguridad para la población, así como en la reducción de otros delitos de alto impacto.
Así, mientras el gobierno federal destaca una baja histórica en homicidios como un logro clave, el debate se mantiene abierto sobre la profundidad de estos resultados y su impacto real en la vida cotidiana de los mexicanos.


































