Lázaro Cárdenas Batel acudió al Panteón Francés de la Ciudad de México para despedir a su padre, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien falleció el miércoles 28 de octubre a los 92 años.

Durante su llegada al recinto funerario, el hijo del histórico dirigente de la izquierda mexicana expresó el orgullo que siente por su padre y recordó la importancia de su trayectoria política para México.

“Es un orgullo que sea mi padre”, expresó Lázaro Cárdenas Batel, al hablar del legado del ingeniero, quien fue una de las figuras centrales de la oposición política y de la transformación democrática del país.

La despedida se realiza en el Panteón Francés de San Joaquín, ubicado en la alcaldía Miguel Hidalgo, donde familiares, amistades y figuras de distintos ámbitos acuden para rendir homenaje al fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Cuauhtémoc Cárdenas fue gobernador de Michoacán, candidato presidencial en tres ocasiones y el primer jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal elegido por voto popular, en 1997. Su trayectoria quedó ligada a la lucha por la democratización del país, especialmente después de la elección presidencial de 1988.

La muerte del ingeniero generó expresiones de condolencias de representantes de distintas fuerzas políticas e instituciones, que reconocieron su influencia en la historia contemporánea de México.

Para su familia, la despedida representa también el adiós a un padre cuya vida trascendió el ámbito personal y dejó una huella profunda en la política nacional.