El gobernador de Baja California Sur, Víctor Manuel Castro Cosío, se mostró visiblemente conmovido durante una conferencia de prensa al responder preguntas sobre el salario y la trayectoria profesional de su hija, Marcela Castro López, quien ocupa un cargo directivo en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El episodio ocurrió el miércoles 28 de octubre, cuando el mandatario fue cuestionado por la remuneración de su hija, registrada como coordinadora normativa de Modernización y Competitividad del IMSS, con un sueldo bruto mensual de 156 mil 855 pesos, de acuerdo con información atribuida a los registros públicos de remuneraciones.

La cifra supera el sueldo bruto mensual reportado para el propio gobernador, de 106 mil 799 pesos, una diferencia de poco más de 50 mil pesos al mes.

Ante las preguntas, Castro Cosío defendió la preparación y experiencia profesional de su hija, y rechazó haber intervenido para que obtuviera el puesto dentro de la institución federal.

“Es por mérito propio. Los perfiles los elige el Seguro Social, no yo”, sostuvo el mandatario al responder sobre el cargo que desempeña Marcela Castro López.

Durante la conferencia, el gobernador hizo pausas, bebió agua y terminó llorando al hablar de sus hijas. “Me emociona, no soy de piedra”, expresó, al referirse a las críticas dirigidas a su familia y al orgullo que siente por ellas.

Cuestionamientos sobre su trayectoria laboral

Otro de los puntos abordados fue la fecha en que Marcela Castro López ingresó al servicio público federal y su trayectoria dentro del IMSS.

El gobernador afirmó que su hija comenzó a trabajar en el instituto antes de que él asumiera la gubernatura de Baja California Sur, en septiembre de 2021.

Sin embargo, la ficha curricular citada en reportes periodísticos señala que Marcela Castro López comenzó a desempeñarse como coordinadora en febrero de 2019. Para entonces, su padre ya ocupaba el cargo de delegado federal de Programas para el Desarrollo en Baja California Sur, al que llegó en diciembre de 2018.

La coincidencia temporal entre ambos cargos ha generado cuestionamientos públicos sobre las relaciones familiares y el acceso a puestos en instituciones gubernamentales. No obstante, la información difundida sobre las fechas laborales no demuestra por sí misma que el gobernador haya intervenido en la contratación de su hija.

Castro Cosío insistió en que la selección del personal corresponde al IMSS y defendió la experiencia profesional de Marcela, incluidos sus estudios de posgrado y su trabajo vinculado con la Organización de las Naciones Unidas.

El debate sobre salarios y austeridad

El caso también reavivó la discusión sobre los sueldos de los servidores públicos, la transparencia en las contrataciones y los criterios de austeridad en las instituciones gubernamentales.

La remuneración bruta mensual de Marcela Castro López, de 156 mil 855 pesos, también fue comparada públicamente con la de la presidenta Claudia Sheinbaum. El gobernador rechazó las versiones de que su hija perciba un ingreso superior al de la titular del Ejecutivo federal.

Castro Cosío defendió el derecho de sus hijas a desarrollar una carrera profesional y aseguró que las críticas hacia ellas buscan afectar su imagen pública.

La reacción del mandatario colocó nuevamente bajo el escrutinio público los ingresos de familiares de funcionarios y los criterios para ocupar cargos de responsabilidad en el servicio público.