La Cámara de Diputados aprobó en lo general la Ley de Ingresos de la Federación para 2027, que contempla recursos por aproximadamente 10.6 billones de pesos para financiar el gasto público del próximo año. El dictamen recibió 331 votos a favor de Morena y sus aliados, y 118 en contra de legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.
De acuerdo con las estimaciones incluidas en la propuesta, alrededor de 6.2 billones de pesos provendrían de la recaudación de impuestos, mientras que se contempla un techo de endeudamiento interno de 1.7 billones de pesos. El monto total previsto asciende a 10 billones 636 mil 488.1 millones de pesos.
La aprobación en lo general ocurrió después de un debate de aproximadamente dos horas. Una vez avalado el proyecto en sus términos generales, el pleno comenzó la discusión en lo particular, durante la cual los legisladores analizarían las reservas presentadas a distintos artículos y disposiciones transitorias.
Entre los cambios planteados destaca una propuesta impulsada por el coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, para ampliar los beneficios a personas físicas y empresas que paguen en una sola exhibición sus adeudos fiscales firmes o consentidos. La medida permitiría exentar multas y recargos sin establecer un límite por el monto de los créditos fiscales, incluidos los correspondientes a grandes contribuyentes.
La propuesta ha generado posiciones distintas entre las bancadas. Desde el Partido del Trabajo, su coordinador, Reginaldo Sandoval, defendió que el paquete no contempla la creación de nuevos impuestos ni aumentos de las tasas por encima del ajuste inflacionario. Sin embargo, reconoció que el incremento previsto en los ingresos públicos no será suficiente para cubrir todas las necesidades del país.
Por su parte, legisladores de oposición cuestionaron el nivel de endeudamiento previsto y el destino de los recursos. El priista Jericó Abramo sostuvo que el financiamiento debería contribuir a impulsar infraestructura y crecimiento económico, mientras que otros diputados advirtieron sobre el peso que representa el costo financiero de la deuda para las finanzas públicas y los recursos disponibles para áreas como salud, educación y vivienda.
La Ley de Ingresos también se enmarca en las proyecciones económicas del Gobierno federal para 2027, que consideran un crecimiento real del producto interno bruto de entre 1.5 y 2.5 por ciento, así como un tipo de cambio estimado de 17.9 pesos por dólar.
La aprobación en lo general no significa que el proceso legislativo haya concluido. Tras la discusión de las reservas, la Cámara de Diputados deberá finalizar la votación correspondiente y remitir el proyecto al Senado, que tendrá que analizarlo y resolver dentro del calendario legislativo previsto para octubre.
La Ley de Ingresos establece los recursos que el Gobierno federal estima obtener durante el ejercicio fiscal. Su aprobación es una etapa del proceso presupuestario, previo a la discusión del Presupuesto de Egresos, que define cómo se distribuirá el gasto público entre las distintas dependencias, programas y obligaciones del Estado.



































