Familias del Ejido La Manga tendrán mayor certidumbre sobre el acceso a agua tratada para actividades productivas como la ganadería y la agricultura, luego de que el alcalde de Hermosillo, Antonio Astiazarán Gutiérrez, firmara un convenio de participación con representantes de esta comunidad para impulsar el saneamiento y aprovechamiento del recurso.
El acuerdo contempla que los ejidatarios aporten una hectárea de terreno para la construcción de una planta tratadora de aguas residuales. A cambio, recibirán un suministro de 240 litros por segundo de agua tratada, que podrá destinarse a sus actividades productivas, de acuerdo con los términos establecidos en el convenio.
Durante la firma, Astiazarán destacó que el compromiso representa un avance para las familias que durante décadas han buscado certeza sobre el aprovechamiento del agua. También señaló que el terreno permitirá a Agua de Hermosillo contar con un espacio para desarrollar infraestructura de tratamiento y atender las necesidades actuales y futuras de una zona que continúa en crecimiento.
En el encuentro participaron Renato Ulloa Valdez, director general de Agua de Hermosillo; Lisette López, coordinadora distrital; y Rebeca Meza Dessens, presidenta del Consejo de Vigilancia del Ejido La Manga. También estuvo presente Manuel Guadalupe Arvallo Burruel, presidente del ejido, quien recordó los antecedentes de la gestión comunitaria por el acceso al recurso.
De acuerdo con los representantes ejidales, la búsqueda de una solución se remonta a la década de 1990, cuando la comunidad cedió 430 hectáreas con la expectativa de que se construyera una planta tratadora en Los Bagotes. El proyecto no se concretó y, desde entonces, las familias continuaron buscando una alternativa que les permitiera contar con certeza para aprovechar el agua en sus actividades.
El convenio establece un esquema de participación mediante el cual la aportación del terreno se vincula con el suministro del agua tratada. Para Agua de Hermosillo, disponer de ese espacio permitirá avanzar en la planeación de infraestructura destinada al saneamiento de aguas residuales y a la reutilización del recurso.
En una ciudad con condiciones desérticas y lluvias limitadas, el aprovechamiento del agua tratada representa una alternativa para reducir la dependencia de las precipitaciones y dar nuevos usos al recurso hídrico. Su utilización en actividades productivas también puede contribuir a una gestión más eficiente del agua disponible, siempre que se cumplan las condiciones técnicas y sanitarias correspondientes.
El Gobierno Municipal y Agua de Hermosillo señalaron que continuarán trabajando con las comunidades para impulsar soluciones que permitan aprovechar el agua de manera responsable y atender las necesidades derivadas del crecimiento de la ciudad.
La firma del convenio establece las bases para avanzar con el proyecto; la construcción de la planta y la instrumentación del suministro deberán desarrollarse conforme a los términos y etapas que correspondan.





































