Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) convocaron a una nueva movilización nacional para el miércoles 21 de octubre, como parte de las protestas que mantienen para exigir mejores condiciones laborales, un incremento salarial mayor y la destitución de Rafael Olivos Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).

La convocatoria fue anunciada por representantes del movimiento, quienes advirtieron que continuarán con las manifestaciones hasta lograr un cambio en la dirigencia sindical. Rafael Soto, enfermero en activo e integrante del movimiento, sostuvo que las protestas buscan recuperar la representación de los trabajadores y rechazó que tengan fines partidistas.

Los inconformes cuestionan la relación que, aseguran, ha existido entre la dirigencia sindical y distintos partidos políticos. Su planteamiento es que el sindicato se mantenga independiente de intereses partidistas y responda a las demandas del personal médico, de enfermería, administrativo y de otras áreas del Seguro Social.

Entre sus principales exigencias se encuentra la salida de Olivos Hernández y la convocatoria a un Congreso Nacional Extraordinario. De acuerdo con la propuesta de los manifestantes, una vez que se produzca un relevo en la dirigencia, deberá abrirse un proceso para integrar un nuevo Comité Ejecutivo Nacional que represente los intereses de los trabajadores.

Los representantes del movimiento señalaron que las movilizaciones podrían repetirse cada ocho o 15 días si no reciben una respuesta a sus demandas. También informaron que mantienen campamentos y acciones de protesta en distintas secciones sindicales, y advirtieron que buscarán extender el movimiento a otras representaciones del país.

El conflicto se desarrolla en medio de la inconformidad por la propuesta de incremento salarial para el periodo 2026-2027. La oferta sindical contemplaba un aumento de 2.9 por ciento directo al salario tabular y otro 3.9 por ciento en prestaciones, para un incremento global de 6.8 por ciento. Los trabajadores inconformes han demandado un aumento de 10 por ciento directo al sueldo y cuestionado que el acuerdo responda a las necesidades del personal.

La consulta realizada entre los trabajadores para definir la postura sobre la propuesta salarial también forma parte de la disputa. Tras el rechazo expresado por la mayoría de los participantes, se abrió la posibilidad de reanudar las negociaciones para revisar el planteamiento económico.

Además del salario y el relevo sindical, las protestas han incorporado demandas relacionadas con las condiciones laborales, el abasto suficiente de medicamentos, materiales e insumos médicos, así como cambios en el régimen de jubilaciones y pensiones. Los trabajadores sostienen que las condiciones actuales afectan tanto sus derechos laborales como la capacidad de brindar atención a los derechohabientes.

La movilización del 21 de octubre buscará mantener la presión sobre la dirigencia sindical y las autoridades involucradas en el conflicto. Hasta el momento, los representantes del movimiento han advertido que continuarán con las protestas mientras no se atiendan sus exigencias; la convocatoria, por sí misma, no implica que exista un acuerdo para la destitución de Olivos Hernández.